Frutas y verduras están caras, lamenta paciente

Por Rafael Henández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

La señora María Guadalupe Toribio señaló sobre su enfermedad: “Yo trato de cuidarme, ya tengo 18 años diabética y pues me he tratado de cuidar pero la dieta no la puedo llevar, la verdad”/Foto: Francisco Tapia

Para una persona con dia­betes llevar una alimentación sana y adecuada es cada día más difícil, aseguró una ciu­dadana entrevistada.

“Mire yo trato de cuidar­me, ya tengo 18 años diabé­tica y pues me he tratado de cuidar pero la dieta no la pue­do llevar, la verdad”, dijo la señora María Guadalupe To­ribio.

–¿Por qué no puede llevar su dieta?

–Principalmente por la economía, porque si vas al mercado a comprar fruta o verdura pues no alcanza. Todo está bien caro. Me sube mu­cho la azúcar, principalmen­te porque no hay para comer bien y por las preocupaciones que tiene uno.

–¿No tiene apoyo del go­bierno?

–No, no me dan nada, ni del estado, ni del municipio.

–¿Y cómo se mantiene?

–Pues vendiendo cosas, comida, lonches que hago aquí en mi casa, para sobrelle­varla, pero no tengo ayuda, ni de los hijos tampoco. Luego también, uno pues se malpasa por andar tratando de sobrevi­vir, yo aquí en mi casa pues como frijoles, lo que hay, yo trato de cuidarme pero la dieta que te dan pues no se puede, nunca se va a poder, porque no me da mi economía.

Ella vive sola, tiene 62 años y no recibe ayuda de na­die, debe trabajar fuertemente para lograr tener algo que le ayude a comer al menos una vez al día.

“Mira, yo tengo un infarto ya, y te dicen que te cuides, que no hay que hacer esfuer­zos pero no se puede, si no trabajo no como. Ahora, dicen que los de 60 ya somos de la tercera edad, y si no hay apo­yo cómo le hacemos; nadie te da trabajo y ahorita menos con lo de la pandemia”.

Y agregó: “Lo que tienes que hacer es tratar de vender algo, y a ver si te resulta, no hay manera pues de salir ade­lante yo sola y sin apoyo me­nos”.

Lamentó que el precio de las frutas y verduras ha subi­do demasiado, con alrededor de 600 pesos a la semana trata de comprar algo que le ayude a cuidar su enfermedad pues su alimentación es básica para controlarla.