“Todos los insumos subieron”, justifica el gremio

Con este incremento, las personas deben elegir entre comer o disfrutar de otros bienes y servicios

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Que nos están dando el gas muy caro, el maíz, bolsa, papel, todo está muy caro y pues tratamos de mantenernos lo más  bajo que podemos”, lamentó el encargado de una tortillería de Guadalajara/Foto: Francisco Tapia

El pecio de las tortillas que se venden en las mismas tortillerías llega a los 21 pe­sos por kilo, los tortilleros se­ñalaron que es por el alza en los precios de los insumos.

Juan Mendoza, de la tor­tillería “La Rosa de Guada­lupe”, dijo en entrevista con Página 24 que ellos han deci­dido dejar el precio más bajo, aunque aclaró que sus ganan­cias no son las mismas pues le aumentaron los precios en general.

“Mire lo aumentamos pues forzosamente, ahora sí que nos están dando el gas muy caro, el maíz, bolsa, papel, todo está muy caro y pues tratamos de mantenernos lo más bajo que podemos, inclu­so si ve el precio no estamos tan elevados”, dijo

–Hay tortillerías donde lo dan hasta en 20 pesos.

–Pues sí, en 20 y hasta en 21, pero bueno, nosotros tratamos de comprender a la gente, es necesario un recio justo para todos.

–¿Quién pone el precio de la tortilla?

–Pues la Profeco (Procura­duría de la Defensa del Con­sumidor)?

–Pues según lo que se nos dijo en las listas de la Profeco ya está en los 20 pesos el kilo, nosotros estamos en un grupo de todas las tortillerías, en la mayoría están a 20, nosotros estamos en 19, no la vamos a subir a 20.

–¿20 pesos es el precio máximo?

–Se supone, porque es­taba en 18 pero llegó un co­municado que ahora el precio máximo es de 20.

Esta tortillería que se ubi­ca en la colonia Miravalle de Guadalajara, tiene una gran cantidad de clientes; el mo­tivo es que a diferencia de otras, ellos tienen los precios bajos, por lo cual muchos de los vecinos prefieren acudir con ellos.

El alza en el precio del kilo de tortilla, ha ocasio­nado que muchas de las personas tengan que pres­cindir de otros productos de la canasta básica, incluso de servicios y de esparcimiento según se dijo a este reporte­ro por varias de las personas entrevistadas.