Participantes en “El falso debate entre los derechos de educación, medio ambiente y salud”, conversatorio en línea organizado por la Defensoría de los Derechos Universita­rios (DDU) de la UdeG, co­incidieron en que se está ante derechos interrelacionados e igual de importantes, por eso se no se puede privilegiar uno sobre el otro.

Y es que, para tener una salud adecuada se requiere el cuidado del medio ambiente, y para tener ciudadanos y em­presarios con conciencia ecoló­gica, la educación es el catali­zador. No obstante, al cercenar el presupuesto para el proyecto del Museo de Ciencias Am­bientales de la UdeG, se impide al mismo tiempo el derecho hu­mano a un mejor ambiente no sólo para el presente, sino para el futuro inmediato, declaró Mi­guel Magaña Virgen, investiga­dor del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agrope­cuarias. Recordó que las autori­dades estatales y municipales están privilegiando proyectos como Iconia, en el Parque Huentitán de Guadalajara y la urbanización en la zona de El Bajío; donde se pretenden de­predar zonas protegidas para privilegiar el lucro.

Agregó que debatir en torno al Museo de Ciencias Ambientales y el Hospital Ci­vil de Tonalá es desconocer los procesos de beneficio so­cial. “No son opuestos, no se pueden someter a debate, son complementarios. El discurso de enfrentarlos es un falso de­bate. Estos proyectos no ge­neran ningún conflicto y son extraordinariamente necesa­rios los dos”, subrayó.

“El secuestro presupues­tal del museo es el secuestro del contenido ambiental de la cultura. Es un presupuesto que se autorizó, y esto coar­taría la educación a quienes están aquí y a quienes no han nacido. Este es un golpe a la educación que no podemos permitir”, concluyó.

Por su parte, Patricia Rosas Chávez, directora del Instituto Transdisciplinar de Literacidad de la UdeG, consideró que no se debe de abordar el tema a través de la falsa austeridad y entender los retos políticos que enfrentan los gobiernos. Recor­dó que gracias a la educación se ha podido salir adelante en la pandemia; es decir, en virtud de las inversiones en educación, ciencia y tecnología.

Héctor Raúl Pérez Gómez, director de la División de Dis­ciplinas Clínicas del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, dijo que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 22, contempla que toda persona tiene derecho a la seguridad social y a los derechos econó­micos, sociales y culturales; en su artículo 25 consagra el derecho a un nivel de vida adecuado y, por supuesto, a la salud, el bienestar y a los servicios sociales necesarios; y en el artículo 26, el derecho a la educación y al desarrollo de la personalidad humana. Es decir, la educación, la salud y el medio ambiente son igual de importantes.

“Es un falso debate, los dos proyectos deben de ir adelante, el Hospital Civil de Oriente y el Museo de Cien­cias Ambientales”, sostuvo.