Personal de la entrada es grosero y prepotente: Abogados

Como si ellos decidieran quién entra y con qué caso y quién no, los que están al ingreso del edificio y la gente en la oficialía de partes se comporta de forma aberrante con las personas

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Por si no fueran suficientes los malos tratos a la población, el servicio en las agencias en la fiscalía es muy lento, sobre todo en las de delitos varios ya que no atienden como deberían las carpetas de investigación/Foto: Especial

Abogados litigan­tes denunciaron ayer pésimos tratos y mal servicio en la Fiscalía Ge­neral del Estado de Jalisco. Se trata de quienes están en la entrada del edificio prin­cipal en Calle 14 de Guada­lajara, y de quienes reciben las denuncias en la oficialía de partes, ya que se dificul­ta mucho tanto ingresar al edificio como presentar una denuncia nueva.

“Pues acabo de salir por­que vine a presentar dos de­nuncias nuevas y para empe­zar cuando llegué sólo había una mujer que me atendió de muy malagana, que se tardó como 30 minutos le yendo una de las denuncias y me hacía un montón de preguntas, como si ella fuera la agente del ministerio pú­blico, o como si de ella de­pendiera que pasara o no la denuncia, total que después de que ya me enfadó le dije que ahí estaba la información y hasta me quería decir que no se aceptaba; insisto, no es algo que le corresponda a ella decidir si se acepta o no”, dijo Joel Ulloa, uno de los abogados entrevistados.

Nosotros mismos vimos cómo una de las empleadas de la fiscalía que está en el área de oficialía de partes atendía de mala gana. Con gesto adusto resaltó a uno de los abogados que estaba mal su denuncia, cuando tuvimos oportunidad de verla, com­probamos que no era cierto.

Juan Antonio Rubio, otro de los abogados entrevista­dos, dijo que el servicio en las agencias es muy lento, sobre todo en las de delitos varios ya que no atienden como deberían las carpetas de investigación.

“Tengo un cliente que lo golpearon y que pese a que les trajimos todas las prue­bas no hicieron nada y ya no se pudieron pedir las cintas de grabación del lugar donde sucedió, si esto no es actuar con prepotencia y dilación, entonces no sé lo que es”.

Por lo que respecta al personal que está a la entra­da en efecto, tarda mucho tiempo en decidir si deben o no ingresar las personas que así lo solicitan, una atri­bución que no tiene ningún empleado de la administra­ción pública al tratarse de un edificio público. Incluso negar la entrada es constitu­tivo de un delito.