“Le pagué por una plaza en la función pública, me mintió”

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

La afectada dijo que se le cobraron casi 20 mil pesos por medio de depósitos, con lo que supuestamente se daría un “donativo” al sindicato de trabajadores, lo cual nunca sucedió, pues el dinero quedó en manos presuntamente de la funcionaria electa/Foto: Francisco Tapia

Una tapatía denunció ayer que fue presuntamente vícti­ma de fraude de una regidora electa en el municipio de Te­cuala, Nayarit.

Se trata de Cristina Ibarra Robles, regidora electa por la alianza del partido Morena y el Partido Verde Ecologista de México, quien presuntamente trató de vender una plaza den­tro de la función pública.

La entrevistada dijo que se le cobraron casi 20 mil pesos por medio de depósitos, con lo que supuestamente se da­ría un “donativo” al sindicato de trabajadores, lo cual nunca sucedió, el dinero quedó en manos presuntamente de la funcionaria electa.

“Ella y yo éramos buenas amigas, nos conocimos en un diplomado establecimos amistad por cuatro años, ella me mandó mensajes, me dijo que había pensado en mí, que le había ofrecido dos plazas una líder sindical, eran dos plazas supuestamente nivel siete donde íbamos a ganar 11 mil a la quincena, ella pri­mero pidió un depósito de 12 mil pesos en julio y posteriormente pidió otro de cinco mil y otro de mil 950, yo fui allá con ella y me pidió dos mil pesos más porque me citó en un Starbucks pero le dije que se los daba en efectivo para amarrar el trato, ella manejó todo como un apoyo a la uni­versidad, ella nunca llegó a la cita y me topé con la líder sindical y me dijo que ella no conocía a Cristina, que ni se acordaba, que era un fraude y que era mentira, que así no se manejaba, ella me brindó el apoyo para denunciarla y hay una denuncia por fraude en la fiscalía de Nayarit”.

Pero la funcionaria supues­tamente trató de protegerse contra una posible acción en su contra y borró la evidencia, al menos eso es lo que inten­tó cuando accedió al teléfono celular de la víctima.

“Ella me pidió mi celular antes de que me diera cuenta del fraude para revisar supues­tamente unas cosas, cuando yo se lo presté, ella entró a nuestro chat en WhatssApp y borró los mensajes, pero yo había enviado los audios y mensaje s a un amigo y es lo que sé para presentar la de­nuncia, eso pasó sin que yo la hubiera buscado, ella me dijo que había pensado en mí”.

Al momento se sigue una carpeta de investigación por la fiscalía de Nayarit, sin em­bargo, hay un amparo que su­puestamente le ha salvado de ser aprendida.

“Yo estuve buscando en internet y aparece ella en 2016 metió un amparo en ma­teria penal, yo tengo todo, los tickets de los depósitos, las fotos, todo”, finalizó.