“A la gente ya le vale madre el virus”

También en la calle la ciudadanía deja de lado las medidas de seguridad sanitaria que dictaron el gobierno estatal y los ayuntamientos de la ZMG

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

La “sana distancia”, es un eufemismo, en espacios pú­blicos como el transporte co­lectivo, es inexistente/Foto: Archivo Página 24

Pese a la ola de contagios de Coronavirus, la población continúa renuente a las me­didas de seguridad sanitaria como medida de prevención.

En lugares públicos como supermercados, los tapetes sanitizantes que se supone debían contener cloro están secos, ya no se toma la tem­peratura, sólo se limitan a en­tregar una incipiente cantidad de gel antibacterial.

Así lo constatamos ayer al acudir a uno de estos su­permercados que se ubica en Plaza Guadalupe, al poniente de la ciudad.

En dicha plaza no hay fil­tros sanitarios. La gente den­tro del espacio, anda con el cubrebocas mal puesto –en el caso de que se lo pongan– con la nariz descubierta, en la barbilla, o de plano ni se lo ponen cuando no hay algún guardia que lo exija.

“Pues ya les vale madre, como ya no creen que esto sea de verdad, pero cuando les toque es cuando se van a dar cuenta de que sí es en serio y que no es juego o conspiración como dicen nos, es una realidad, si no porque hay gente que se ha muerto, o por qué hay tanto enfermo en los hospitales”, cuestionó uno de los ciuda­danos entrevistados.

En la vía pública pasa lo mismo, la ciudadanía deja de lado las medidas de seguridad sanitaria que se establecieron por parte del gobierno estatal y de las mesas de salud de cada municipio, en este caso, el de Zapopan.

La “sana distancia”, es un eufemismo, en espacios pú­blicos como el transporte co­lectivo, es inexistente.

Cada unidad circula al 100 por ciento de su capacidad y no sólo de personas sentadas, sino, de personas también de pie, una junta de la otra; in­cluso, algunos hasta en las escaleras de abordaje de los camiones.

Incluso vimos cómo en algunas tiendas de convenien­cia se despacha a las personas aún sin tener el cubrebocas.

Lo anterior contrasta seria­mente con las disposiciones oficiales del gobierno estatal que exigen una serie de proto­colos para evitar los contagios del COVID-19.