Sólo así podemos contra los rateros, lamentan habitantes

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Los alrededores de este lugar son vigilados por quienes residen en la zona, pues las autoridades tapatíos poco han hecho por paliar la creciente inseguridad/Foto: Francisco Tapia

Vecinos del parque El Re­fugio, en Guadalajara, se que­jaron de que persiste la inse­guridad en la zona.

Aunque en repetidas ocasiones han pedido ayuda a las autoridades tapatías, estas han sido omisas para la ejecución de algún pro­grama que les ayude a evi­tar los robos constantes que se suscitan en el parque y sus alrededores.

“Aquí lo peor es la segu­ridad, por las noches es pe­ligroso, imagínate nada más la desesperación de tener un parque tan bonito como éste no poder caminar tranquilo por el miedo a que te vayan a asaltar”, dijo en entrevista con Página 24 uno de los vecinos de esta zona.

“Se ha corregido un poco pero no es porque la policía sea muy eficiente, es porque los vecinos nos hemos orga­nizado y somos vecinos en alerta, aquí estamos siempre al pendiente de que no vaya a haber en un ratito de esos que aprovechan que la gente anda descuidada, hemos te­nido también que ponernos de acuerdo para no andar con el celular en la mano, y sobre todo para dar aviso rá­pido a la patrulla si algo se ofrece”, agregó.

Tras recibir una alerta ciudadana en la redacción de Página 24 acudimos a la zona para constatar la molestia de los vecinos.

Descubrimos que en efecto, en la mayoría de las casas, en las ventanas de estas, hay calcomanías que advierten sobre la coordina­ción que tienen los mismos vecinos con la leyenda “ve­cinos en alerta”.

La desesperación ha he­cho que los vecinos tengan en muchas ocasiones que actuar por sí mismos, debido a que la policía no siempre llega a tiempo cuando algo se re­quiere.

Estuvimos por más de tres horas en la zona y no vimos pasar una sola patrulla. Para los vecinos, esto es normal aunque no correcto, pues la zona está a sólo unas cuadras de la presidencia municipal de Guadalajara.