Cientos de personas en calle y comercios como si no hubiera pandemia

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

En los alrededo­res de la Central Vieja ni siquiera en los nego­cios establecidos se respeta el uso del cubrebocas al menos/Foto: Archivo Página 24

Desaparecieron las medi­das de seguridad sanitaria en comercios y establecimien­tos en los alrededores de la antigua central camionera de Guadalajara.

Es evidente la gran can­tidad de personas que abun­dan en este sitio sin que haya distancia segura, como se ha pedido por las autoridades estatales y federales.

Además, tampoco hay cercos sanitizantes y ni si­quiera usan gel antibacte­rial.

“Ya les vale madre a to­dos, ya andan como si nada, es más, yo creo que ya has­ta se les olvidó que tuvimos que cerrar todo y que nadie podía ni ir a trabajar”, dijo muy molesto el señor José de Jesús Olmedo, uno de los vecinos de la zona.

“Aquí es peligroso lo del virus porque es un sitio al que llegan muchas personas que vienen de diferentes la­dos, no nada más de aquí del estado, llegan aquí camiones de otros estados y es muy importante que no dejen de tener la medidas de seguri­dad, pero mire ya hasta hay tiradero, tianguis pues de chácharas, y no es que este­mos pidiendo que se les im­pida trabajar, pero hombre pues que haya un poquito más de control”, dijo moles­to el entrevistado.

Recorrimos los alrededo­res y ni siquiera en los nego­cios establecidos se respeta el uso del cubrebocas al menos.

Los tapetes que supues­tamente se colocaban a la entrada de los negocios y que tenían cloro para matar al virus, lucen secos, incluso llenos de tierra en algunos casos.

Asimismo, proliferó el co­mercio ambulante, hay una especie de carpas que rodean el estacionamiento de la cen­tral y ni siquiera los comer­ciantes usan cubrebocas.

Aunque justo a espaldas de la central está ubicada una uni­dad administrativa del ayunta­miento de Guadalajara tampo­co se hace nada.

A la entrada sí se pide que se ponga el cubrebocas la gente, incluso piden que se pongan gel, pero dentro de la misma, hay personas que se aprecian sin el cubrebocas, y sin respetar la distancia.

El temor de la ciudadanía es que haya un brote nueva­mente de COVID-19, algo que podría llevar a la ruina a muchos de los comerciantes y vecinos de esta zona.