La lluvia hace estragos en el lugar

Tanto comerciantes del lugar como compradores lamentaron otro gran problema: la creciente delincuencia en los alrededores

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Las láminas están repletas de hoyos, y el estado general del lugar es deplorable; hace más de 10 años que el ayuntamiento no le invierte un peso, tronaron locatarios del lugar/Fotos: Francisco Tapia

El mercado Dionisio Ro­dríguez de Guadalajara se cae a pedazos, locatarios y clientes lamentaron la falta de mantenimiento de este sitio que está en franca de­cadencia.

Maribel Barajas Díaz, una de las locatarias entre­vistadas por Página 24, resaltó que son muchas las necesidades que tienen en este mercado, pues las auto­ridades municipales brillan por su ausencia.

“Mire no hacen nada, y está muy mal porque se es­tán cayendo las láminas, se está cayendo todo con el agua, está en muy mal es­tado el mercado la verdad”, dijo muy molesta.

Y agregó: “Mire así el mercado tiene ya como 10 años y nadie lo ha repara­do, nosotros somos los que hemos tenido que estar arre­glándolo. Dicen que ya está el mercado en la lista de re­paraciones, pero no hacen nada como le digo, nosotros somos los que tenemos que darle una pintadita a nuestro local, y reparamos lo que se va necesitando porque aquí el ayuntamiento no hace nada”.

Indicó que la esperanza de ellos, es que en verdad les ayuden pues el director de Mercados, José Enrique López Córdoba, les prome­tió que acudirían a esta zona para arreglar los desperfec­tos, que estaban ya en una lista de espera, pero no ha llegado la ayuda: “Pues que ojalá que de veras si estamos en la lista pues que lo repa­ren, así como le hicieron en el de San Juan Bosco y en varios más”.

En tanto, la inseguridad es también un problema, no sólo en los alrededores sino dentro del mismo mercado pues no hay velador y ya les han robado muchas cosas de los locales comerciales: “Mire no tenemos velador y coincidentemente cuando mandaron uno el día que des­cansó se metieron y robaron, saquearon el local de una de las compañeras y nos dijeron que no se podía hacer nada”.

Y siguió: “Aquí lo traba­jamos todo los mismos lo­catarios, nosotros somos los que abrimos y cerramos las puertas, hay un barrendero que a veces viene y él se en­carga, pero no trabaja toda la semana sino que, descan­sa dos o tres días y a veces lo mandan a otro mercado y nos quedamos sin nadie, no­sotros le tenemos que pagar a otra persona para que ven­ga y se ponga a barrer, lue­go también lo del agua pues nosotros tenemos que pagar la bomba cuando se descom­pone”.

Por ello, esperan los lo­catarios que antes de que termine la administración de Ismael del Toro, les puedan dar algún tipo de ayuda para evitar accidentes en el tem­poral de lluvias.