En la Marcha del Orgullo GDL
Por Elizabeth Ríos Chavarría

En la glorieta de La Minerva, miembros de la comunidad homosexual de Guadalajara exigieron que se avale de una vez la legislación para el reconocimiento del matrimonio igualitario y la generación de una Ley de Identidad de Género, que genere más protección a la comunidad/Fotos: Francisco Tapia
Para exigir el ejercicio pleno de sus derechos humanos, ciudadanos llevaron a cabo la tradicional Marcha del Orgullo GDL; pugnaron por políticas públicas y legislaciones que de verdad inhiban la discriminación en contra de la comunidad LGBTTTIQ+.
En esta ocasión, debido a la pandemia por COVID-19, los organizadores hicieron un llamado a no realizar la gran fiesta que en otras ocasiones desarrollaban durante su trayecto al centro de la ciudad, por lo que con solo unos cuantos carros alegóricos –postrados al final de la marcha– el contingente se movilizó de forma pacífica hasta la Plaza de la Liberación.
El punto de reunión fue la glorieta de La Minerva, en donde con diferentes consignas, pancartas y gritos, exigieron a una sola voz una serie de requisitos específicos, entre los que se encontraron la legislación para el reconocimiento del matrimonio igualitario y la generación de una Ley de Identidad de Género, que suscite mayores protecciones sociales a la comunidad.
También, alzaron la voz porque se erradiquen las famosas terapias de conversión, por ser violatorias de derechos humanos, y que las autoridades estatales atiendan a familiares de personas desaparecidas, pues tienen contabilizados varios casos en los que hasta el momento son pocos o nulos los avances de parte de la fiscalía estatal.

Además, exigieron se erradiquen las llamadas terapias de conversión, por ser violatorias de derechos humanos, y que las autoridades estatales atiendan a familiares de personas desaparecidas
Respecto a esto, varios familiares que estuvieron en la marcha hablaron del caso de Karla y Kenia, las dos jóvenes trans desaparecidas en septiembre del año pasado, o el de Jesús Eduardo Flores quien, junto con un amigo, desapareció en mayo del 2015 en San Cristóbal de la Barranca.
“Vengo a pedir apoyo porque a seis años de su desaparición aún no sabemos nada. Yo sigo en pie con la investigación y pues ningún dato hemos tenido, lo único que sabemos es que él y otro amigo fueron a dar un show en San Cristóbal de la Barranca”, manifestó la mamá de Jesús Eduardo, la señora Patricia Campos.
Aunado a esto, manifestantes alzaron la voz por el incremento en la violencia hacia con la comunidad durante el último año de pandemia, por lo cual urgieron a que autoridades implementen los protocolos necesarios de actuación y atención.
“Durante el confinamiento se dispararon los casos de discriminación y de violencia hacia la población LGBT. Tenemos alrededor de seis familias lesboparentales que no han podido registrar a sus hijos por la falta de voluntad política de los gobiernos, porque hay tratados internacionales. Tenemos también el caso de Jonathan Santos, las dos chicas trans desaparecidas, y más de 70 mil personas desaparecidas en Jalisco, solidarizándonos con la causa”, refirió Fascinación Jiménez, integrante de Unión Diversa, organizadora de la marcha.
