La zona está en franca decadencia: Vecinos y comerciantes

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Habitantes de esta zona de Guadalajara y ajenos a la misma han- convertido los alrededores del panteón de San Andrés en un muladar; lo peor es que la policía municipal no pone freno a los cochinos/Foto: Francisco Tapia

En una auténtica por­quería se ha transformado el jardín que está en las afueras del panteón de San Andrés en Guadalajara.

Lleno de basura y de indi­gentes, este sitio ha dejado de ser un lugar para el disfrute de las personas; por el contrario, hace que quienes deben pasar por ahí, sientan miedo, asco y apuración porque es también el escenario de varios robos.

“Es una vergüenza, así quién va a sentir bonito de que esté un parquecito por su casa si sirve de basurero, y has­ta muebles dejan, vaya a ver dejaron ahí una tabla grande parece una puerta o algo así,

y a cada rato, que sillones, el otro día un comedor, y pues o se vale que la gente sea así de cochina y tan vale madre los del gobierno”, dijo molesta la señora Alejandra Pozos, una  de las entrevistadas.

–¿Y la autoridad señora?

–Cuál autoridad, aquí no hay más autoridad que la de la misma gente, nomás vea eso y dígame si hay autoridad.

–¿Y no pasa la policía?

–Sí pasan pero les da lo mis­mo, yo creo que ni se paran por algo así, y eso que se supone que se deben de llevar detenidos a los que tiran la basura pues los han visto, yo le digo porque vivo enfrente y he visto que los vea y no dicen nada entonces pues sí no les dicen ellos nada que andan en patrulla y traen pistola como les voy a decir yo, no me van a hacer caso.

Tras una denuncia ciuda­dana que llegó a la redacción de Página 24 acudimos a este sitio que se encuentra en los cruces de las avenidas Pa­blo Valdez y Felipe Ángeles, a un costado del panteón mu­nicipal de San Andrés.

Aunque se han hecho llegar muchas quejas a la administra­ción municipal la respuesta es siempre la misma: Ninguna.

A nuestra llegada consta­tamos el gran abandono que existe y como el espacio es usado más bien por indigentes que causan igualmente mu­chos problemas a los vecinos pues usan la calle como baño y generan mucho desorden.

Por ello, desesperados por padecer estos problemas, se­ñalaron que es urgente que las autoridades dejen de per­der el tempo en otras cosas y atiendan asuntos prioritarios como este.