“Hay poca afluencia porque nos reubicaron”

Por Rafael Hernández Guízar

Fotografía relevante a la nota.

Ante la llegada de la pandemia, los pitayeros fueron movidos de la zona de las nueve esquinas a las afueras del mercado de Mexicaltzingo, para conservar la “sana distancia”; sin embargo, en ese lugar, la venta ha sido muy escasa/Foto: Francisco Tapia

Van a la baja las ventas de las pitayas en las afueras del mercado Mexicaltzingo, en Guadalajara.

Los pitayeros lamentaron que la gente no acuda a com­prar estas deliciosas frutas de temporada, pues en poco tiempo se acabarán.

“Ya tenemos un poco más de tiempo aquí, pero la venta ha estado muy floja, la gente a veces ni sabe que estamos aquí, aquí en Mexicaltzingo, las pitayas ya están más bara­tas, están en su mero apogeo, están más grandes, y más jugosas, ya bajaron la más grande está en 12 pesos, hay de cuatro y de ocho pesos, el guamúchil es el que sí está un poco más caro, está a 70 el kilo, porque la flor de gua­múchil se cayó con el aire y la primer flor que se hizo de corte ya se acabó, por eso está tan escaso”, dijo Miroslava, una de las comerciantes de pitayas.

Ante la llegada de la pan­demia, los pitayeros fueron movidos de la zona de las nueve esquinas a las afueras del mercado de Mexicaltzin­go, para conservar la “sana distancia”; sin embargo, en ese lugar, la venta ha sido muy escasa.

“Nos trajeron acá que por la sana distancia, estamos en este lugar desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche, es cuando empezamos a recoger, pero la verdad este fin de semana pasada estuvo un poquito mejor la venta, pero ha estado todo igual, las ventas bajan muchísimo”.

Las ganancias son pocas, pero los cobros, son cuan­tiosos, algo que apenas están logrando librar: “El ayunta­miento sí nos cobró mucho, nosotros pagamos como tres mil pesos, y no fue el mes, fueron menos días, está caro porque las ventas no están buenas, no hay venta, no hay dinero, la pandemia nos pegó muy duro, y si no se le paga al ayuntamiento no se puede trabajar”.

Por el momento, aunque con ventas bajas, los comer­ciantes mantienen el buen ánimo, e hicieron un llama­do a la ciudadanía para que acudan a probar esta fruta tan tradicional del sur de Ja­lisco: “Nosotros les pedimos a la gente que venga y que prueben las pitayas, que son únicas, en ninguna otra parte del país están así de buenas y jugosas”, finalizó.