Y los tradicionales se cuidan poco: Biólogas UdeG

Tras más de cinco años de censar los árboles de este municipio de la región Costa Sierra Occidental de Jalisco, las investigadoras aseguran que el árbol que más abunda es el Tabebuia rosea, mejor conocido como rosamorada y que es originario de México

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Investigadoras del CUCosta publicaron el libro Árboles de Puerto Vallarta, donde muestran los resultados del primer censo realizado a más de ocho mil árboles: se halló que en el municipio costero hay pérdida de la identidad natural/Foto: Especial

Aunque Puerto Vallarta cuenta con un territorio rico en biodiversidad, existe una tendencia en la presencia de árboles que no son endémicos de la región Costa Sierra Oc­cidental de Jalisco.

“De 2015 a 2020 llevamos poco más de 8 mil árboles cen­sados; tenemos 196 especies identificadas, de 57 familias distintas. Podemos identificar que una de cada tres plantas es introducida”, explicó una de las autoras, doctora Sandra Quijas Fonseca.

Esto lo dan a conocer inves­tigadoras del Centro Universi­tario de la Costa (CUCosta) en el libro Árboles de Puerto Vallarta. Una publicación que muestra los resultados del primer censo de este tipo de plantas en el municipio, pero también es una guía de cada especie identificada, tanto en­démica como exótica.

En el libro, que se puede descargar, se explica el origen del árbol, sus nombres cientí­ficos y comunes; ilustraciones sobre sus formas, tamaños, frutos, flores, tipo de raíz, tiempos de floración, creci­miento de frutos, datos curio­sos y más, de cada una de las especies.

Pero no sólo eso, también los requerimientos de riego, poda, exposición solar, tiem­pos de crecimiento y su perti­nencia en distintas zonas de la ciudad; todo esto en forma de infografía.

“Hay mucho desconoci­miento en las plantas que hay en la ciudad y ha habido pérdi­da de identidad natural”, dijo otra de las autoras, bióloga Tamara Esquivel Rodríguez, egresada del CUCosta.

“La sociedad piensa que árboles como la jacaranda o el tabachín son originarios de Puerto Vallarta; es ahí cuando se pierde la identidad de cuáles son originarios y cuáles están en peligro o están en riesgo, incluso cuáles son adecuados para nuestras zonas”, recalcó.

Dijo que, además, encon­traron que la mayoría de los árboles se encuentra en mal estado de salud y que han es­tropeado la infraestructura, por ello se busca que se les dé un mejor cuidado.

Quijas Fonseca, quien es investigadora del Laboratorio de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del CUCosta, dijo que el censo se realizó en 14 parques, en calles y aveni­das principales, manzanas de hasta siete hectáreas y unida­des deportivas; en total fueron 35 puntos.

“Vimos que en los parques la gente suele plantar más es­pecies exóticas que las nativas, pero en las calles es al revés, suele haber más nativas que exóticas”, señaló.

Sobre la Isla del Río Cua­le, una de las áreas verdes más destacadas, “muchos no saben que ahí casi no hay especies nativas, varios del género fi­cus; hay muy poca flora nativa que ha sido alterada”, explicó Esquivel Rodríguez.

Quijas Fonseca externó que prácticamente todas las áreas verdes vallartenses han sido alteradas y conviven especies endémicas y exóticas.

“Tal vez en espacios como en el río Pitillal se pueden en­contrar manchones de vegeta­ción nativa, pero se mezcla ve­getación ribereña y otros tipos de plantas. En la ciudad, donde se conserva vegetación, es en el Estero El Salado y quizá en una pequeña parte”, expresó la investigadora.

Recordaron que El Salado es el único espacio que cuen­ta con protección estatal, pero otros puntos donde aún hay manglares no cuentan con ello, como Boca de Tomates y Boca del Río Ameca, zonas donde la presión urbana es constante.

Este estudio revela informa­ción que no se conocía con an­terioridad, “es el primer censo de árboles en Puerto Vallarta”.

Especies de árboles más comunes en Puerto Vallarta

Tras más de cinco años de censar los árboles de este mu­nicipio de la región Costa Sie­rra Occidental de Jalisco, las investigadoras aseguran que el árbol que más abunda es el Tabebuia rosea, mejor conoci­do como rosamorada y que es originario de México.

“Otros que le hacen com­petencia es la palma de coco y el almendro; éstas dos sí son especies introducidas”, indicó Quijas Fonseca, que apuntó que aunque es exótica no es invasora.

“En Puerto Vallarta tene­mos especies introducidas e invasoras (que no se debería sembrar): el árbol de neem (Azadirachta indica) o el taba­chín (Delonix regia)”, detalló Esquivel Rodríguez.

Con el libro también se pueden identificar cuáles son las especies de árboles que presentan algún tipo de riesgo, según la Norma Oficial Mexi­cana (NOM).

No hay registros de árboles patrimoniales

Hace casi 25 años en Puer­to Vallarta se colocaron placas en cinco árboles del munici­pio, que por sus características fueron reconocidos como pa­trimoniales.

Las investigadoras se die­ron a la tarea de encontrar los registros de dicha distinción, pero al parecer aquello sólo fue simbólico; aunque sí iden­tificaron a tres sobrevivientes de los cinco árboles.

“Debido al mal cuidado, a que no se tomó en cuenta a la ciudadanía y que no se le dio mantenimiento fue que murie­ron”, denunció Esquivel Ro­dríguez.

Ante esto, la bióloga Es­quivel Rodríguez emprende una iniciativa para identificar ejemplares patrimoniales en Puerto Vallarta. Y aunque el proyecto aún está en marcha ya se tienen contemplados 25, pues fueron nominados por la gente y ya se han ido a medir.

“Lanzamos una convocato­ria para buscar nuevos árboles con potencial patrimonial; ésta fue en redes sociales y ha teni­do buena respuesta, tanto que se quiso realizar en otros mu­nicipios”, refirió.