Próximos tres meses son cruciales: Especialistas

La sequía que afecta a Jalisco y que ha provoca­do el desabasto de agua en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) podría pasar de crítica a severa ex­trema en los próximos tres meses, debido a que el tem­poral de lluvias podría atra­sarse hasta julio, afirmó este jueves la doctora Valentina Davydova, profesora inves­tigadora del Departamento de Ciencias Ambientales, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agro­pecuarias (CUCBA) de la UdeG.

“Desde el punto de vista del clima, el pronóstico actual es sequía severa. El pronós­tico a mediano plazo, en los próximos tres o cuatro meses es que puede llegar a una se­quía severa extrema en gran parte de nuestro Estado, en particular en las regiones de Los Altos, Centro-Sur y Su­reste, además de las entidades de gran parte de la cuenca del Río Lerma-Chapala-Santiago; por lo tanto, el pronóstico a mediano plazo también es crí­tico”, informó.

Esta evolución dependerá de cómo se presente el tem­poral de lluvias, que se prevé que no traiga grandes precipi­taciones de agua y que podría iniciar hasta inicios de julio y no a mediados de junio, como sucede de manera normal.

“Nos espera la peor tem­porada de sequía estival; es decir, la fecha de inicio de la temporada de lluvias en Jalis­co oscila entre el 14 y el 24 de julio; tenemos que sobrevivir tres meses ante las altas tem­peraturas en condiciones com­pletamente secas. No se cono­ce qué tan buena o abundante llegará el agua, y si se podrán recuperar los niveles en el lago de Chapala o en otras presas”, adelantó.

Dijo que desde 2019, en todo el país, hay una tendencia de temporadas de calor muy secas, que se agudizó en 2020 para llegar a 80 por ciento de sequía en todo el territorio na­cional.

“Desde 2019 gran parte de México registró condiciones anormalmente secas y sequía de moderada a severa para la región Norte y Occidente. Y para 2020 se extendió a 80 por ciento de la República Mexica­na, generando condiciones de sequía moderada, severa a ex­trema. Por lo anterior, definiti­vamente falta agua; nuestras presas, nuestro lago, nuestros acuíferos no tienen suficiente­mente agua para abastecer el AMG”, declaró Davydova en conferencia de prensa.

Afirmó que el desbasto en parte de la ciudad se debe a la escasez hídrica, pero también a una mala administración de este recurso por parte de la au­toridad estatal, y a la falta de una estrategia para comuni­car el problema a la sociedad, pues la redistribución del agua y los tandeos debieron de ha­cerse desde antes, para prever esta crisis.

La sequía de este año pone al Estado en un momento de­licado no sólo por la falta de agua, sino por el nivel delica­do y de riesgo en el que están los bosques y áreas verdes ante inminentes incendios, aseguró el maestro Gerardo Alberto González Cuevas, profesor del Departamento de Producción Forestal, del CUCBA.

El temporal de estiaje re­presenta el riesgo inminente de incendios forestales en bos­ques y áreas verdes que pueden ser provocados sin intención y por descuido, lo que podría traer graves consecuencias no sólo para el medio ambien­te, por la contaminación que generan, sino también por las afectaciones que hay a la flora y la fauna del lugar y al ciclo hidrológico, explicó.

“Para Jalisco es época de grandes incendios, y en años particularmente secos empeo­ra; entonces, tenemos que edu­carnos tanto en el consumo del agua como en la convivencia con los recursos forestales, un paseo con una carne asada puede ocasionar un gran daño. Si no hay precaución, si no hay respeto por las áreas fores­tales, podría ser un año fatal”, alertó.

Los especialistas reco­mendaron a las personas que acudan a realizar paseos en los bosques o en áreas verdes llevar su basura de vuelta y no portar elementos que propicien fuego como encendedores, ce­rillos o cigarros; y en caso de que éste se inicie, dar aviso a las autoridades de manera in­mediata.

En el caso del agua, los usuarios deben de hacer con­ciencia de su buen uso me­diante el recicle del líquido, así como evitar las actividades que requieran de chorros de agua como lavar el coche o re­gar jardines o plantas; en este último caso deben hacerlo con cubeta y en la noche para que el agua se aproveche mejor.