Se fue Pablo Lemus a buscar otro puesto y nos dejó así: Vecinos
No hay vigilancia policial en estas calles zapopanas, además de que falla el alumbrado público, lo que representa una excelente oportunidad para amantes de lo ajeno; exigen acciones
Por Rafael Hernández Guízar
Persisten los problemas de inseguridad en la colonia zapopana Nuevo México, vecinos de la zona exigieron las autoridades que actúen de inmediato.
Luego de que el alcalde Pablo Lemus Navarro se fuera de licencia para participar en las campañas electorales de diputados locales de su partido, el Movimiento ciudadano (MC), los habitantes de esta colonia resaltaron que ahora, la regidora Graciela de Obladía que quedó de interina, debería de poner en la lista de sus prioridades esta comunidad pues a diario sufren de robos.
“Pues sí hay mucho robo y lo que nos inquieta es que están trayendo muchas casas nuevas para acá, entonces, lo que queremos es que se aproveche esto para que también venga seguridad, no nada más que nos dejen el problema como les pasó a los de Valle de Los Molinos y toda esa zona que se llenó de gente y que ya o pueden con la inseguridad, aquí nunca ha sido tranquilo, esa es la verdad, entonces ahora que hay más gente, menos”, dijo muy molesto el señor Gerardo Ulloa, uno de los vecinos entrevistados por Página 24.
“Que pase la patrulla más seguido, que arreglen las lámparas porque no sirven, que vengan rápido los de la policía cuando se les habla, digo no estamos pidiendo milagros ni tampoco favores señor, porque aquí pagamos impuestos igual que en Valle Real y que en todas las colonias donde vive la gente de dinero, nosotros también somos de Zapopan, entonces que se dejen de tanta promesa y que no nos quieran ver la cara de tontos, ya mucho tuvimos de que nos prometan que van a cambiar las cosas, ahora que cumplan”, agregó.
A decir de los vecinos, no sólo es la vigilancia constante la que hace falta, sino mejorar los servicios que el ayuntamiento debe proveer, sobre todo el de la iluminación de calles pues muchas de las luminarias no funcionan, lo que han tenido que improvisar prendiendo ellos mismos focos o reflectores en las afueras de sus domicilios.
