Ni María Limón o Ismael del Toro atienen el problema: Vecinos

Por Rafael Hernández Guízar

Habitantes de la colonia El Sauz en el municipio de Guadalajara se quejaron de la inseguridad, ni el ayunta­miento tapatío ni el de San Pedro Tlaquepaque les brin­da patrullaje constante y los robos son cosa de todos los días.

Esta comunidad se ubica entre los municipios de Gua­dalajara y San Pedro Tlaque­paque, sufre de delincuencia que ninguno de los dos mu­nicipios ha podido frenar, así lo denunciaron habitantes del sitio a Página 24 quienes exigieron que de inmediato se incremente la vigilancia para abatir la comisión de delitos.

“Mucho robo, sobre todo en la parte que está al fon­do, donde ya no sabemos si le toca a los Tlaquepaque o a los de Guadalajara, haya hay muchos muchachitos que pues por el vicio pues andan haciendo puras da­gas, y eso está de la fregada porque nos perjudica al gra­do de que si nos roban por ejemplo, pues era la comida de la semana, o lo que se ne­cesita para hacer un pago, y luego que además ahorita la situación está bien compli­cada, porque todos andamos igual de amolados”, dijo el señor Salvador Ortega, uno de los vecinos de la calle Torres Bodet.

Él y sus vecinos pidie­ron a los alcaldes de ambos municipios, María Elena Li­món e Ismael del Toro (de Tlaquepaque y Guadalajara respectivamente), que pon­gan manos a la obra, y que entre ambos generen alguna estrategia que permita reco­brar la tranquilidad.

“Aquí era una zona muy bonita, hace años cuando de recién inició el fracciona­miento, que estaba muy bien, las calles bien, todo pues es­taba nuevo, el problema es que muchos de los que llega­ron se fueron o rentaron los departamentos y es cuando se puso feo porque empeza­ron a llegar puros malandros (sic) pura gente que como no es suyo, pues les vale madre, con perdón suyo, les vale y andan rayando, y luego los vagos se juntan en pandillas y andan pensando nada más en robar para comprar droga y así, el problema es ese, que hay mucho drogadicto y ya a cierta hora mejor ni salir a la calle, por eso le pedimos a quien le toque que nos ayu­den a que haya vigilancia, que pase la patrulla, que se bajen y que hablen con la gente, porque hay zonas donde no entra la patrulla, cuando pasa que no es muy seguido”.

Asimismo, destacan pro­blemas con la iluminación, pues muchas de las lámpa­ras no sirven y ninguno de los dos ayuntamientos hace nada por arreglarlas.