Al menos 145 tiros soltaron, entre ellos de cuerno de chivo

Hasta el momento, familiares han identificado a 10 de las víctimas y uno está en proceso de trámite

Por Gloria Reza

Fotografía relevante a la nota.

Entre los indicios hallados para asegurar que el crimen organizado cometió la masacre en La Jauja destacan: la “magnitud de la violencia ejercida” y la gran cantidad de fallecidos y de balas usadas, aseguró el fiscal general Gerardo Octavio Solís/Fotos: Especial

(apro).– El fiscal del estado, Gerardo Octavio Solís Gó­mez, aseveró que el crimen organizado está detrás de la ejecución de 11 albañiles en la colonia La Jauja, en Tona­lá, el pasado 27 de febrero.

Entre los indicios ha­llados para asegurar lo an­terior, dijo, destacan: la “magnitud de la violencia ejercida” y la gran canti­dad de fallecidos y de balas usadas, al menos 145, entre ellas de cuerno de chivo.

“De entrada, estamos ha­blando del tipo de calibre utilizado, la cantidad de los casquillos que fueron fija­dos en el lugar, el número de personas fallecidas y la manera cruenta en que fue­ron acribillados.

“También, la forma de ingresar y salir, el tipo de vehículos utilizados, de los cuales ya tenemos algunos datos, pero me (los) reser­varé por razones obvias. No hay duda en cuanto a que esto es una acción del cri­men organizado y como tal se está investigando”.

Solís Gómez detalló que en el sitio quedaron 132 cas­quillos percutidos calibre 7.62, también conocido como cuerno de chivo, seis de cali­bre 40, seis deformados y uno “libre” calibre 7.62.

El fiscal recordó que el pa­sado 27 de febrero un comando atacó a 13 personas en Tonalá, de las cuales 11 fallecieron en el lugar y otras dos –una mujer y un menor de edad– resulta­ron heridas. Una se encuentra delicada de salud.

Las víctimas se encontra­ban afuera de una finca, a la espera de cobrar su semana por trabajos relacionados con la construcción, cuando os agresores les dispararon. Entre las víctimas se encuen­tra el patrón de los albañiles.

En el área procesal se in­vestiga si uno de los asesina­dos cuenta con antecedentes penales o se trata de un ho­mónimo.

Hasta el momento, fami­liares han identificado a 10 de las víctimas y uno está en proceso de trámite.