Apenas ganan para sobrevivir

Por Rafael Hernández Guízar

Cero apoyos para su trabajo y bajas ventas son una combinación que está llevando a la ruina a decenas de familias. Además, a los ladrilleros no se les dan opciones ecológicas para sus hornos y encima el ayuntamiento de Tonalá los sanciona cuando basura para cocer el barro/Fotos: Francisco Tapia

Cero apoyos para su trabajo y bajas ventas son una combinación que está llevando a la ruina a decenas de familias. Además, a los ladrilleros no se les dan opciones ecológicas para sus hornos y encima el ayuntamiento de Tonalá los sanciona cuando basura para cocer el barro/Fotos: Francisco Tapia

Puras pérdidas para los ladrilleros representa la pan­demia de coronavirus, la­mentaron trabajadores de una ladrillera.

Jesús Martín, uno de los trabajadores de una ladrille­ra de Tonalá, entrevistad por Página 24 indicó que la pandemia global de COVID-19, les dejó enormes pérdidas económicas pues no podían trabajar, no había venta de ladrillo y a la fecha, apenas se va reponiendo el flujo eco­nómico.

“Nos ha ido mal a todos, lo poquito que se vende es para ir comiendo, y pues ya ve la chinga que es hacer ladrillo, nos tenemos que levantar desde las siete de la mañana y como hasta las cinco de la tarde deja uno de trabajar, y ya uno se recoge a su casa y esperar al día siguiente para volver a trabajar. Yo soy tra­bajador y como le digo aho­rita no estamos sacando más que para comer”.

Y agregó: “Lo del COVID pues si nos afectó, trabajába­mos menos porque no había venta de ladrillo y mucha gente pues sin dinero, nego­cios cerrados y a nosotros pues también nos pegó (…). De los apoyos, pues una des­pensa nada más, del puro 24 de diciembre, pero nada más, no nos dieron más, dieron esa despensa y una cobija, pero nada más”.

Ellos no fueron afortuna­dos con tener algún tipo de apoyo en lo económico, ni en especie, nada más allá de una cobija y una despensa a finales de año. Los meses an­teriores y después de diciem­bre, vieron su suerte para po­der alimentar a la familia.

Por ello, hizo un llama­do a su alcalde Juan Antonio González Mora, al que pidió le brinde apoyo para poder trabajar y acceder a algún tipo de apoyo para llevar el alimento a sus familias.

“Pues que nos apoyen, que no nos dejen abajo, que también comemos y mire estamos secos, no tenemos dinero ni nada. Mire como yo por ejemplo, me atropella­ron y ya no me quedó i mano igual, no puedo dejar de tra­bajar porque quién mantiene la casa, no tengo seguro, no tengo nada, y así estamos todos. Al contrario, mire el ayuntamiento no quiere que quememos, que prendamos los hornos y si no trabajamos no comemos. Yo tengo que trabajar mucho si no, no gano más que 50 pesos”, indicó.