Otros pacientes lamentan aumentos y especulación

Por Rafael Hernández Guízar

En las empresas donde se da el servicio están abarrotadas y desde antes del amanecer hacen fila para obtenerlos, lo que dificulta a “otros enfermos” el acceso al preciado oxígeno, no se diga del elevado precio que ha alcanzado/Foto: Archivo Cuartoscuro

En las empresas donde se da el servicio están abarrotadas y desde antes del amanecer hacen fila para obtenerlos, lo que dificulta a “otros enfermos” el acceso al preciado oxígeno, no se diga del elevado precio que ha alcanzado/Foto: Archivo Cuartoscuro

El alto costo del oxígeno por la pandemia de COVID-19 ocasionó que los pacien­tes que usaban el mismo por cualquier padecimiento in­viertan una mayor cantidad de recursos.

Quienes por alguna com­plicación o deficiencia pul­monar requerían de un tanque de oxígeno para poder vivir, ahora ven su suerte al tratar de rellenarlos, pues simplemente en las empresas donde se da el servicio están abarrotadas y desde antes del amanecer hacen fila para obtenerlos.

Pero no sólo es esto, uno de los principales problemas es conseguir un tanque, ya sea comprado o rentado, lue­go, el viacrucis continúa para rellenarlo.

Los tanques, ya sea en las mismas empresas o en redes sociales como Facebook, es­tán prácticamente agotados, algunos que ofrecen los mis­mos, piden cantidades exor­bitantes, que van desde los 9 mil hasta los 150 mil pesos, a lo que se agrega el problema de conseguir la carga de oxí­geno.

“Pues a mí me vendían uno en 15 mil pesos, y la ver­dad que pues no, de dónde los paga uno, si con dificultades hay para comer, ahora imagí­nese para andar comprando uno, nosotros gracias a Dios pues conseguimos uno con unas personas que nos hicie­ron el favor, de una señora que ya había fallecido, pero para rellenarlo fue el proble­ma, tocó ir a hacer fila desde las cinco de la mañana, por desgracia pues no sobrevivió mi papá, y pues regresamos el tanque, pero a mí una perso­na me vendía otro en 30 mil, y luego pregunté por la renta porque pensé que era más ba­rato y no pues lo rentaban en 10 mil pesos y había que dejar depósito el doble, hágame el favor, eso es un abuso y es ser muy inhumano”, indicó In­grid Villanueva una de las en­trevistadas por Página 24.

Y comprobamos que en efecto, en internet uno de es­tos aparatos es sumamente complicado de encontrar, los que están disponibles se ofer­tan en varias veces su valor comercial.

Asimismo, los demás in­sumos que se requieren, como sondas, mascarillas y otros, han subido de precio.

Las puntillas nasales, es decir, para que entre el oxí­geno al organismo, de costar 30 pesos, ahora se compran en alrededor de 100, los vasos concentradores, están sobre los 200 pesos cuando antes estaban a la mitad de precio.

Y finalmente, un concen­trador de oxígeno, es casi im­posible de conseguir, al me­nos en esta ciudad capital.