Hay diagnóstico directo e indirecto: Especialistas UdeG

 “En este protocolo de va­lidación le tomábamos dos muestras al mismo paciente, una para que se fuera a PCR (prueba de referencia) y otra para prueba rápida. Aplica­mos en un total de 369 pa­cientes y de esta forma pu­dimos sacar estos valores”

“En este protocolo de va­lidación le tomábamos dos muestras al mismo paciente, una para que se fuera a PCR (prueba de referencia) y otra para prueba rápida. Aplica­mos en un total de 369 pa­cientes y de esta forma pu­dimos sacar estos valores”

Existen tres diferentes tipos de pruebas para la de­tección del COVID-19, las cuales deben de utilizarse en distintas etapas de la infec­ción y son valiosos instru­mentos para el diagnóstico y seguimiento de la enferme­dad. Las tres se ofrecen en los laboratorios de la UdeG.

La jefa del Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LADEER), doctora Alejan­dra Natali Vega Magaña, es­pecificó que existen dos tipos de diagnóstico: el directo y el indirecto.

Mediante el directo se de­tecta el virus en la muestra y con el otro método se buscan anticuerpos. En el caso del diagnóstico directo existen dos pruebas: la PCR y la rápi­da, de antígenos. La PCR es el estándar de oro. Para ésta se toma una muestra combinada de hisopado nasofaríngeo y orofaríngeo, y se hace la ex­tracción de ácidos nucleicos del virus para amplificar los genes y detectar si hay pre­sencia o ausencia de virus.

La también profesora investigadora de tiempo completo del Centro Uni­versitario de Ciencias de la Salud (CUCS), añadió que también existen las pruebas rápidas de antígeno, de flujo lateral que dan resultados en 15 minutos.

El tipo de muestra tam­bién es de hisopado naso­faríngeo, se disuelve en una solución y se pone en dispo­sitivo de prueba. Se colocan unas gotas de la muestra en el dispositivo y se deja co­rrer por la tira absorbente. Si el resultado es positivo se marca una banda en el sitio T, de esta manera podemos reportar si el paciente es po­sitivo de forma rápida.

En el CUCS realizaron un protocolo de validación de estas pruebas rápidas de antígenos. El estudio se hizo con la marca Standard Q Ag COVID-19 (SD Biosensor), y arrojó una sensibilidad de aproximadamente 80 por ciento, especificidad de 100 por ciento y un valor predic­tivo positivo de 100 por cien­to, lo cual quiere decir que, si la prueba sale positiva, es un verdadero positivo.

“En este protocolo de va­lidación le tomábamos dos muestras al mismo paciente, una para que se fuera a PCR (prueba de referencia) y otra para prueba rápida. Aplica­mos en un total de 369 pa­cientes y de esta forma pu­dimos sacar estos valores”, indicó Vega Magaña.

La especialista agregó que con la prueba de antígenos existe un porcentaje de pacien­tes que presenta carga viral baja (poca cantidad de virus), que no se pueden detectar por­que la prueba no es tan sensi­ble como la PCR. Por lo tanto, existe un porcentaje de pacien­tes que se pueden dar como falsos negativos. Si esa prue­ba sale negativa y el paciente continúa con síntomas, se re­comienda que se corrobore el diagnóstico por PCR.

La prueba de diagnóstico indirecto se realiza a través de una muestra de sangre o sue­ro y busca anticuerpos IgM e IgG, los cuales se generan una vez que el cuerpo humano ha estado en contacto con el vi­rus, es decir, es la reacción del cuerpo a la infección.

La PCR y de antígenos de­ben aplicarse en los primeros cinco o siete días, cuando la carga viral es intensa, lo que se conoce como etapa aguda. Mientras que las de anticuer­pos o serológicas son efecti­vas en un periodo posterior, es decir, a partir de los diez días de infección.

“Ambas pruebas son muy importantes y se pueden usar en conjunto, pero en diferen­tes tiempos, pues los anti­cuerpos los producimos días después de haber estado en contacto con el virus y no ne­cesariamente si somos positi­vos a los anticuerpos vamos a tener carga viral; entonces, las pruebas que son recomen­dables para detectar casos ac­tivos de COVID-19 son las de PCR y la de antígenos. Si esas pruebas son positivas tene­mos que aislar a ese paciente para poder detener la cadena de contagios”, complementó Vega Magaña.

Las tres pruebas se apli­can en los laboratorios de la UdeG, que apoya al programa Radar Jalisco y al Sistema de Diagnóstico COVID-19.