Hay imágenes parciales de los responsables, aseguran

Por Gloria Reza M.

Aunque hay videos y capturas de imagen de los sujetos que vandalizaron los postes del Escudo Urbano C5, en octubre pasado, aún no ha sido posible identificarlos/Foto: Twitter

Aunque hay videos y capturas de imagen de los sujetos que vandalizaron los postes del Escudo Urbano C5, en octubre pasado, aún no ha sido posible identificarlos/Foto: Twitter

(apro).- A más de dos me­ses de registrarse el primer ataque a 30 postes del Escu­do Urbano C5, son pocos los avances en la investigación. Sólo se concluyeron los pe­ritajes de los daños y, pese a tener imágenes de los agreso­res, estos no han podido ser identificados.

Guillermo Flores Tovar, director general de Investiga­ción Especializada de la Fis­calía del estado, refirió que a la carpeta de investigación –abierta el 23 de octubre por el daño a la infraestructura del Escudo Urbano– ya se integraron 16 videos, 14 de ellos de las cámaras de C5 que registraron los momentos previos al ataque.

“De ahí se puede advertir la participación de varias cé­lulas. En este caso fue un ata­que simultáneo”, refirió.

Además, comentó que la identificación de los partici­pantes ha sido “de manera muy precaria, vamos a decir­lo de esta forma: ellos sabían que estaban vandalizando la cámara de vigilancia. En este caso vandalizaron directa­mente el botón de pánico y la ventana de cableado para este botón de pánico, por lo tanto, sí fue posible tener algunas imágenes, aunque todavía estamos trabajando en la identi­ficación de los mismos”.

Dijo que también se iden­tificaron algunos vehículos, pero traían placas sobrepues­tas o no traían.

Ayer se registró un nuevo ataque. El gobierno del esta­do informó que, tras concluir la revisión de equipos, 44 postes resultaron dañados, de los cuales 36 pertenecen al Escudo Urbano C5 y ocho al C4 de Tlajomulco de Zúñiga.

El municipio con postes más dañados es Tlajomulco, con 12 (cuatro del C5 y el res­to del C4 municipal), le sigue Guadalajara con 11; Zapopan y Tonalá, con 10 cada uno, y en Tlaquepaque una instala­ción.

Según el fiscal estatal, Gerardo Solís Gómez, el ata­que a la infraestructura “tiene como finalidad limitar el tra­bajo operativo de las depen­dencias, circunstancias que no van a lograr”.