Especialistas de la UdeG crean grupo de apoyo

Mientras se da el regreso a la “normalidad”, recomen­dó a los padres de familia el establecimiento de rutinas como levantarse a la misma hora de siempre, arreglarse como si se fuera salir a la ca­lle y tratar de hacer en casa lo más cercano posible a lo que se hace en la escuela

Mientras se da el regreso a la “normalidad”, recomen­dó a los padres de familia el establecimiento de rutinas como levantarse a la misma hora de siempre, arreglarse como si se fuera salir a la ca­lle y tratar de hacer en casa lo más cercano posible a lo que se hace en la escuela

Desesperanza, tristeza y alteraciones del sueño son algunas afectaciones que se han presentado niñas, niños y adolescentes durante los meses de pandemia del CO­VID-19, informó la doctora Teresita Villaseñor Cabre­ra, profesora investigadora del Departamento de Neu­rociencias, del Centro Uni­versitario de Ciencias de la Salud (CUCS).

A esto se pueden sumar situaciones como el no ce­rrar ciclos, que se presentó entre los meses de junio y julio, en que algunos que terminaron la primaria y secundaria no pudieron con­cluir el ciclo de forma ade­cuada, lo que generó proble­mas de duelo.

“Hicimos una encuesta a adolescentes y jóvenes, de 12 a 18 años, cuyos resultados son muy impactantes porque vivían la pandemia como algo muy desagradable, desafortunado, con sensaciones de tristeza y desesperanza, sobre todo por­que cuando regresen a clases será con otras personas y gru­pos, o a algunos la pandemia los va a obligar a cambiar de escuela”, señaló.

Añadió que otro de los retos será volverse a acostumbrar al trabajo en equipo, y adaptar­se a esta situación social que implica establecer el contacto con otras personas.

Mientras se da el regreso a la “normalidad”, recomen­dó a los padres de familia el establecimiento de rutinas como levantarse a la misma hora de siempre, arreglarse como si se fuera salir a la ca­lle y tratar de hacer en casa lo más cercano posible a lo que se hace en la escuela.

“Los horarios de sueño son un grave problema por­que se desfasaron también, como no tenían que levan­tarse tan temprano hubo más permisividad; pero eso tam­bién es un proceso que alte­ra otra situación relacionada con el ciclo de vigilia y sue­ño, ya que hay una hormona que solamente se secreta por la noche, durante la infancia, la hormona del crecimiento, y si están desfasados sus ci­clos de sueño interfieren en su desarrollo”, indicó.

En el caso de los niños de preescolar, los más alterados eran los padres porque tenían que asumir el papel de maestra, madre, padre y además trabajar; pero en esa etapa, el niño va es­tableciendo patrones de conduc­ta como la socialización, reglas para los juegos, para trabajar en equipo y favorecer el control de la coordinación motora gruesa, y en el aula de clases se va fa­voreciendo la coordinación mo­tora fina.

Ante esta situación crea­ron COVID-KIDS, un pro­grama en el que, a través de una página de Facebook, ofrecen material de apoyo terapéutico, ocupacional, recreativo y educativo a madres, padres de familia y tutores que se encuentran al cuidado de niñas, niños y adolescentes.

“El grupo de COVID-KIDS es un equipo multi­disciplinario; se abona des­de la pediatría, la psicología infantil, la paidopsiquiatría, la neuropsicología y otras áreas como la comunicación, lo que nos permitió generar un producto interesante con el objetivo de orientar a los padres sobre las estrategias que deberían de tener en casa”, informó Villaseñor Cabrera.