Aún había gente con últimos pendientes en la ciudad

Por Elizabeth Ríos Chavarría

En distintos establecimientos del centro de la ciudad y otros puntos comerciales se pudieron apreciar filas de clientes, así como en los supermercados, en los últimos detalles para la cena de Nochebuena/Foto: Francisco Tapia

En distintos establecimientos del centro de la ciudad y otros puntos comerciales se pudieron apreciar filas de clientes, así como en los supermercados, en los últimos detalles para la cena de Nochebuena/Foto: Francisco Tapia

Cosas para la cena navi­deña y ropa “para estrenar” fue parte de lo que tapatíos se hicieron en las compras de úl­timo momento que ayer rea­lizaron en la ciudad, previo a los festejos por la Navidad.

En un recorrido hecho por Página 24 se pudo constatar que si bien, a di­ferencia de otros días, las plazas y corredores comer­ciales como Obregón o San Juan de Dios lucieron menos concurridos, todavía albergó a cientos de ciudadanos que presurosos se internaron en sus pasillos para hacerse de lo necesario.

“En la semana fue impo­sible venir, había muchísima gente. Me vine a comprar unos pantalones para las ni­ñas yo sola y ya me regreso. Igual sí hay gente, pero creo que hay menos que hace días, al menos hoy pude caminar por la zona”, platicó Paloma Miranda, quien decidió inter­narse en Obregón para probar suerte con las compras.

“Yo de plano descarté el centro, ha estado muy lleno de gente y ni para qué sumarle al riesgo (por el COVID-19). La plaza me queda cerca, así que en la semana (el lunes) fuimos a comprar lo que nos hacía falta, pero como no en­contramos la caña, me lancé en una carrera al Walmart”, refirió Bety Macías.

Plazas comerciales, al igual que el centro de Gua­dalajara, se vieron concurri­das durante la mañana, pues conforme avanzó el día estas comenzaron a quedarse sin clientes, algo que alegró a más de algún encargado de tienda para desocuparse pronto y re­gresarse a casa a festejar.

“No creas, la gente de to­das formas compra, más de último momento porque hay quienes no pueden venir por trabajo o así, así que hoy tam­bién estuvo movidito, lo bue­no es que ya en un par de horas bajamos cortina y para la casa (…). Mañana descansamos”, manifestó Karla Ruesga, en­cargada de una tienda de ropa en el primer cuadro del centro de Guadalajara.

Aunque a inicios de sema­na se vio a docenas y docenas de padres moverse por la ciu­dad, sobre todo en Obregón y San Juan de Dios, con bolsas y cajas de juguetes para los regalos, lo cierto es que ayer tampoco faltaron los que de último momento corrieron a alguna tienda para hacerse de alguna bicicleta, carritos o muñecas. En cuanto al flujo vehicular, las inmediaciones de estos lugares, para medio­día, se vieron congestionadas, aunque también al avanzar la tarde esto disminuyó.