Rinden homenaje a Aristóteles Sandoval en el gobierno estatal

En el evento de cuerpo presente, el actual gobernador reveló que sostuvo una plática con Aristóteles Sandoval hace unas semanas en la que “resolvimos lo que teníamos que resolver” Dijo que no se rendirá o doblegará hasta que hacer justicia por el crimen

Por Por Gloria Reza M.

El féretro con el cuerpo del ex gobernador fue llevado al Palacio de Gobierno de Jalisco, donde se le rindió homenaje con funcionarios del gobierno, así como con familiares y amigos de Sandoval Díaz/Foto: Cortesía

El féretro con el cuerpo del ex gobernador fue llevado al Palacio de Gobierno de Jalisco, donde se le rindió homenaje con funcionarios del gobierno, así como con familiares y amigos de Sandoval Díaz/Foto: Cortesía

(apro).- El fé­retro del ex gobernador de Ja­lisco, Jorge Aristóteles San­doval, fue recibido en Palacio de Gobierno por su sucesor, Enrique Alfaro, en medio de un fuerte dispositivo de segu­ridad para rendirle homenaje de cuerpo presente.

Enrique Alfaro reveló que quiso escribir un discurso, pero no pudo, por lo que re­cordó tres momentos que vi­vió con Aristóteles -a quien define como su adversario político y a la vez su amigo–, los cuales influyeron en el rumbo del estado.

Destacó que hace unas semanas sostuvo una última plática con Aristóteles Sando­val, en la que acordaron que “habría que cerrar filas, por­que son muchas las amenazas que tenemos en frente”.

Mencionó que en ese últi­mo encuentro “resolvimos lo que teníamos que resolver”, y conversaron de que “estába­mos en un momento de que había que cuidar a nuestro estado, no hablamos de alian­zas electorales, ni de partidos políticos”.

Enrique Alfaro reiteró su compromiso de castigar a los responsables del homici­dio de Aristóteles Sandoval, quien fue asesinado en la ma­drugada del viernes, cuando se disponía a ingresar a un baño de un bar en Puerto Va­llarta. Insistió en que no se va a “doblegar” ni “rendir” ante “los que quieren asumir al es­tado en el miedo”.

Enrique Alfaro reveló que quiso escribir un discurso, pero no pudo, por lo que recordó tres momentos que vivió con Aristóteles ¬-a quien define como su adversario político y a la vez su amigo–, los cuales influyeron en el rumbo del estado/Foto: Captura de Video

Enrique Alfaro reveló que quiso escribir un discurso, pero no pudo, por lo que recordó tres momentos que vivió con Aristóteles -a quien define como su adversario político y a la vez su amigo–, los cuales influyeron en el rumbo del estado/Foto: Captura de Video

El mandatario jalisciense reconoció que su antecesor fue un líder de su generación y un buen gobernador, que encabezó la transición demo­crática de Jalisco. Aseveró que siempre lo va a respetar y admirar.

También mencionó que, finales de 2009, en su ca­lidad de presidentes munici­pales electos de Tlajomulco y Guadalajara, realizaron un viaje oficial a Estados Uni­dos junto con otros dos al­caldes, de Tlaquepaque, Mi­guel Castro, y de Zapopan, Héctor Vielma.

Durante la cena, Alfaro le comentó a Aristóteles que competirían tarde o temprano, por lo que “echaron las últi­mas copas, previo al agarrón que sabíamos se venía”.

En 2012 intentaron cons­truir un “nuevo acuerdo por el bien de Jalisco”, solo concre­taron que, si serían adversa­rios políticos, habría respeto y “diferenciando los temas per­sonales de los públicos”.

Cuando llegó el féretro a las puertas de Palacio de Gobierno, fue custodiado por elementos de Protección Civil para llevarlo a la planta donde se ubica el antiguo re­cinto del Congreso local; al sitio solo pudieron ingresar 50 personas. Al momento de entrar el ataúd fue recibido con aplausos.

El primero en tomar la palabra durante el homenaje póstumo fue el exsecretario de Desarrollo e Integración Social durante la administra­ción de Aristóteles Sandoval, Miguel Castro, quien narró la trayectoria estudiantil y polí­tica del exmandatario.

Recalcó que buscó com­batir el hambre y la pobre­za, pero nunca repitió las fórmulas que fallaron tantas veces y desterró la palabra asistencialismo de su voca­bulario.

Después, su viuda, Lorena Jassibe Arriaga, con la voz en­trecortada mencionó que si su esposo estuviera presente en una situación similar, pediría darle vuelta a la página para pensar en el mañana.

Se montaron varias guar­dias de honor en las que es­tuvieron los familiares del exgobernador, así como inte­grantes de su administración y alcaldes de la zona metro­politana.