Se planea tenerlos listos en la primera quincena de enero

Estarán en CUTlajomulco, CULagos, CuCSur y CUValles; además, vendrán a reforzar la cobertura de búsqueda de casos en Jalisco, pues se suman a los 10 laboratorios de la UdeG ya en funciones

Se dijo que por cada módulo se necesitarán menos de diez personas para su operación, y en total cerca de 50 personas, entre personal de salud que tomará las pruebas, el muestreo y leerá las pruebas rápidas; más el personal que entrega los resultados y coordina la salida y entrada de los automóviles que llegan al centro/Foto: Cortesía

Se dijo que por cada módulo se necesitarán menos de diez personas para su operación, y en total cerca de 50 personas, entre personal de salud que tomará las pruebas, el muestreo y leerá las pruebas rápidas; más el personal que entrega los resultados y coordina la salida y entrada de los automóviles que llegan al centro/Foto: Cortesía

Desde el Centro Universi­tario de Ciencias de la Salud (CUCS), de la Universidad de Guadalajara, son coordina­dos los esfuerzos para mon­tar cinco módulos en cuatro centros universitarios, cuyo fin será hacer pruebas de de­tección de antígeno para el virus SarsCoV2 que provoca el COVIDy -19.

Se trata de los centros uni­versitarios: de Tlajomulco (CUTlajomulco), de los lagos (CULagos), de la Costa Sur (CUCSur), en Autlán y Cihuat­lán y de los Valles (CUValles), informó la responsable del Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Emergentes y Reemergentes (LaDEER) del CUCS, doctora Alejandra Na­talí Vega Magaña.

El plan es tener estos mó­dulos montados en la primera quincena de enero de 2021, los cuales se van a sumar a los diez laboratorios de detección del COVID-19 con pruebas de biología molecular (PCR) que tiene la UdeG, con lo cual se tendrá una mayor cobertura en el Estado y se podría llegar a sitios de difícil acceso para la detección del SarsCoV2.

Vega Magaña explicó que es importante para hacer este tipo de detección que perso­nal capacitado tome las mues­tras, ya que se trata de obtener un exudado nasofaríngeo con ayuda de un hisopo flexible que se introduce en la nariz, y es vital llegar a la parte pos­terior, que es donde existe la mayor probabilidad de detec­tar al virus.

Las pruebas de las que se hará uso deben de estar avala­das por instancias internacio­nales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), y nacionales como el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Por cada módulo se nece­sitarán menos de diez perso­nas para su operación, y en to­tal cerca de 50 personas, entre personal del área de la salud que se encargará de tomar las pruebas, hacer el muestreo y leer las pruebas rápidas; más el personal que entrega los re­sultados y coordina la salida y entrada de los automóviles que llegan al centro.

Cada centro universita­rio se encargó de seleccionar a sus voluntarios. Desde la semana pasada se realiza la capacitación para la toma de muestras y el procesamiento de las pruebas rápidas de de­tección de antígeno, por parte de otorrinolaringólogos y per­sonal del LaDEER, en el Cen­tro Universitario de Ciencias de la Salud. También se hizo de manera virtual, para aque­llos que no tuvieron la opor­tunidad de acudir de manera presencial.

Para montar los módulos se requiere un sitio para hacer la toma de muestras. El plan es adoptar el sistema Drive thru (que consiste en tomarlas dentro de los autos), vigente en otros centros universita­rios, a fin de disminuir el con­tacto con los pacientes y opti­mizar el equipo de protección personal.

Los kits que se usarán para la detección de antígenos con­tienen todo lo que se requiere para realizar la prueba. No se necesitan equipos automatiza­dos, ni corriente eléctrica. Se está gestionando la compra de pruebas rápidas.

Se recordó que los can­didatos para las pruebas son aquellas personas que tienen síntomas del COVID-19; por eso se les hace una entrevista para saber si están dentro del rango de detección, ya que, si tiene más de 15 días del ini­cio de los síntomas o 15 días posterior a su contacto con un sujeto positivo, es muy proba­ble que no se pueda detectar como positivo.