“No fue rentable operar”, según Arnoldo Licea

Encima, diputados aprobaron que todas las unidades cuenten con acceso universal, lo que según el líder del Sindicado de Avanzada, será incosteable para los dueños

Por Rafael Hernández Guízar

Arnoldo Licea, representante de transportistas, criticó que con la contingencia sanitaria salieron perdiendo, como pasó con otras empresas, a ellos también les bajó el flujo de pasajeros “quizá incluso a la mitad”/Foto: Francisco Tapia

Arnoldo Licea, representante de transportistas, criticó que con la contingencia sanitaria salieron perdiendo, como pasó con otras empresas, a ellos también les bajó el flujo de pasajeros “quizá incluso a la mitad”/Foto: Francisco Tapia

Integrantes del Sindicato de Avanzada advirtieron ayer que debido a la pandemia muchos de los permisionarios dejaron sus camiones, algo que ha afectado enormemente a la prestación del transporte público.

Arnoldo Licea, el repre­sentante de los transportis­tas, indicó que las medidas restrictivas ocasionadas por la pandemia de coronavirus así como el miedo de la ciu­dadanía a contraer la enfer­medad, ocasionó que casi la mitad de usuarios del trans­porte público dejaran de usarlo, por lo cual, la econo­mía de los transportistas va en picada.

“Así como muchas empre­sas cerraron sus puertas por­que ya no le fue rentable ope­rar en esta pandemia, también en el transporte público, hay muchos empresarios que han dejado de prestar el servicio porque esto generó que bajara el flujo de usuarios (…). Las personas indicaron que tenían miedo a subirse porque les de­cían que es uno de los lugares donde más podían ser conta­giados, esto hizo que las per­sonas tomaran otro medio de transporte o trabajaran desde casa”.

Aseveró que derivado de esto, pidieron al gobierno del estado que dentro de las uni­dades se instalaran túneles sanitizantes que a través de ozono ayude a que no haya contagios, algo que no fue aprobado, ni siquiera consi­derado por las mismas auto­ridades.

“No hemos obtenido res­puesta aunque seguimos tra­bajando en eso (…). Yo pienso que tenemos un 50 por ciento menos de usuarios”.

Y agregó que a su des­afortunada situación se su­man “obstáculos”, dijo, que las mismas autoridades han puesto a su labor, pues con la recién aprobada modificación en la ley para que las personas con discapacidad tengan más opción de abordar el transpor­te, el hecho de que todas las unidades deberán de contar con rampas obligará a mo­dificaciones que cuestan una cantidad de dinero que dijo, no tienen.

“Qué lamentable que se haya aprobada esta iniciati­va. Es una ocurrencia, es un tema de darnos a notar, y creo que tiene que haber un estu­dio para saber cuántas perso­nas con discapacidad hay en la zona metropolitana, y así saber cuántos viajes realizan, porque puede haber quienes salen a diario y habrá quienes no salen más que una vez a la semana al doctor por ejem­plo”, dijo.

Y agregó: “Qué lamenta­ble que se haya aprobado esta iniciativa porque ya teníamos una unidad por cada 10 con rampa. Les decíamos también que había que repotenciar las unidades del transporte pú­blico, porque va a ser difícil sustituir unidades nuevas, nos dijeron un rotundo no porque manifiestan que hay una ley federal y que los camiones deben de ser sustituidos a par­tir de enero”.

Asimismo, el hecho de que a partir de enero del 2021 tengan que sustituirse muchas unidades, haría de las rutas estén prácticamente en impo­sibilidad de prestar el servi­cio, pues cada unidad cuesta alrededor de un millón de pe­sos, dinero con el que tampo­co cuentan.

“Si sacamos 10 unidades de prestar el servicio, de todas maneras estos empresarios or­ganizados y ya no como hom­bre camión, sino como accio­nistas, seguirán siendo pate de esa empresa sino que sólo con 20, en caso de que tenga 30 unidades la ruta”.

En este sentido, el gobier­no del estado había prometido que les darían dinero para los enganches de las nuevas uni­dades, lo cual quedó sólo en intenciones, algo que dejará fuera a más de dos mil camio­nes por no estar dentro de la norma federal.