Lo arrestaron y condenaron por delito que no cometió: Familiares
El Poder Judicial se ensaña con los inocentes, va despacio con los verdaderos delincuentes, y ni caso hace a los casos regulares, pues trabaja menos que nunca
Por Rafael Hernández Guízar

Omar fue detenido por un supuesto robo en 2011 y lo mantuvieron preso casi dos años; lo dejaron en libertad tras corroborarse que a la hora del atraco estaba en el Macrobús. Pero él jamás se enteró que el MP apeló la sentencia y el juez ordenó lo condenó a nueve años de cárcel. Ahora, sólo un indulto del gobernador Enrique Alfaro podría librar a este hombre de cumplir condena por algo que no hizo/Fotos: Francisco Tapia
Una total injusticia denunció ayer la esposa de Omar, un ciudadano que fue apresado y condenado a nueve años por un delito que no cometió.
Natali Michel Cervantes, en compañía de amigos y familiares, se manifestó en el Palacio de Gobierno para exigir justicia para su esposo “Omar N.”, quien fue condenado a nueve años de prisión culpado de un delito que no cometió.
“Venimos a pedir que se haga justicia para que liberen a mi esposo porque está preso injustamente por un delito que él no cometió, porque en el 2011 asaltaron una fábrica a mano armada, buscaron un culpable en la calle y se encontraron a mi esposo y lo señalaron a él, y las personas de esta fábrica compraron a los policías para que le sembraran 5 mil pesos y señalaron que no importara quien fuera, y duró un año con 10 meses y ocho días por un delito que no cometió hasta que salió absuelto el 14 de febrero del 2013 porque hay videos del Macrobús a la hora en la que se cometió el delito, o sea que él no pudo haber estado en dos lugares al mismo tiempo y casi ocho años después lo vuelven a reaprehender por una orden que nunca se le informó, nunca supo que tenía un problema y lo sentenciaron a nueve años y nos dicen que ya no se puede hacer nada y no es justo porque él es totalmente inocente, va a durar nueve años por un delito que no cometió”.
Aunque fue absuelto de los cargos que se le imputaron pues se comprobó que a la hora en la que se cometió el robo, Omar estaba en el transporte público –lo cual se supo por grabaciones en video del sistema Macrobús–, el agente del Ministerio Público apeló a la sentencia del juez y se le condenó a nueve años; sin embargo, no fue sino hasta casi ocho años después de que se girara la orden de aprehensión que se le llevó de nuevo al penal de Puente Grande.
“Nos dijeron que el MP apeló a la sentencia. Nunca nos indicaron nada y se supone que él tenía una orden de aprehensión en el 2013, cuatro meses después de que salió absuelto, pero él hizo trámites, sacó su credencial de elector, se casó, se dio de alta en el seguro, nunca se escondió de nada porque el que nada debe nada teme”.
Desde el pasado 27 de octubre Omar está preso, en el juzgado séptimo de lo Penal en Puente Grande, le dijeron que no hay nada que hacer pues la sentencia quedó en firme y ahora, sólo es un “indulto” del gobernador Enrique Alfaro, lo que puede regresarle la libertad.
Su esposa y su hijo no tienen a Omar en casa, su patrimonio se ha ido en pagar abogados para defenderse de un delito del que no fue partícipe; sin embargo, ni con las pruebas de su inocencia, ha podido obtener justicia.
