El gobierno de Jalisco no está preparado para combatirla
No se cuanta con la infraestructura adecuada para hacerle frente al problema, lo cual incluso podría desembocar en una ola de intentos de suicidio, advierte el presidente del Colegio de Profesionales de la Salud Mental, José de Jesús Gutiérrez
Por Rafael Hernández Guízar

José de Jesús Gutiérrez Rodríguez, presidente del Colegio de Profesionales de la Salud Mental, resaltó que los servicios de salud mental en Jalisco son insuficientes y además excluyentes “pues no hay servicios especiales para quienes son sordos por ejemplo, o para personas de la tercera edad, ni tampoco para los que tienen alguna enfermedad crónica”/Fotos: Francisco Tapia y Cuartoscuro
La depresión será la nueva pandemia que azote el territorio mexicano y el gobierno de Jalisco no está preparado para combatirla, alertó ayer el presidente del Colegio de Profesionales de la Salud Mental, José de Jesús Gutiérrez Rodríguez.
En entrevista exclusiva con Página 24, el experto indicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre el problema hace varios meses, incluso antes de la pandemia de coronavirus, y que el gobierno jalisciense no cuenta con la infraestructura adecuada para hacerle frente, lo cual incluso podría desembocar en una ola de intentos de suicidio.
Y es que la situación económica que se recrudece es también factor detonante de que las personas sufran de depresión, lo cual, ha llegado a ser la causa número uno de discapacidad, pues se manifiesta en diversas afecciones a la salud y en algunos de los casos termina por ser el detonante para que las personas atenten contra su vida.
Gutiérrez Rodríguez resaltó que los servicios de salud mental en Jalisco son insuficientes y además excluyentes “pues no hay servicios especiales para quienes son sordos por ejemplo, o para personas de la tercera edad, ni tampoco para los que tienen alguna enfermedad crónica”, por lo cual, resaltó que la situación en Jalisco podría ser más grave.
Asimismo, dijo que hay otras cosas que hacen “pésima” la prestación de este servicio de salud, pues no sólo no hay psicólogos suficientes ni por parte del estado ni de los municipios, sino que además “pasan entre tres y seis meses para que den una cita, es decir, entre una cita y otra, y esto pues definitivamente no sirve”.
En relación a los suicidios,
Gutiérrez Rodríguez dijo que son los hombres los más afectados pues por cada cuatro casos de hombres que se quitan la vida, hay uno de mujer. Sin embargo; por depresión, es la mujer la que presenta el mayor número de casos, pero también la que más lo supera.
“Lo que pasa es que por cada cuatro casos de mujeres que están en depresión hay uno de hombres, esto es algo que ellas lo superan más fácilmente, porque tienden a ser más abiertas y a pedir ayuda, aceptarla o platicar de esto entre ellas mismas, lo que no hace el hombre a veces por cuestiones culturales”, finalizó el especialista.
Pega temporada decembrina
Ciudadanos aseguraron que la falta de dinero y la llegada de la temporada decembrina está causándoles tristeza aguda.
Ayer tras conocer la opinión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto a que la depresión se consideró como una “pandemia”, incluso antes de que apareciera la de la Covid 19, salimos a la calle para hacer un sondeo entre la población.
Trascendió que la pérdida del empleo, la paulatina pérdida del poder adquisitivo y la temporada misma de diciembre ha iniciado en algunas personas un sentimiento de ansiedad y baja autoestima, pues muchos no podrán cumplir con la expectativa de la familia respecto a los regalos navideños, o la cena de Noche Buena.
“Pues claro que está de la fregada, yo nomás no logro completar lo de los juguetes de mis hijos y pues como quiera que sea ellos tienen la ilusión de que les llegue el Niñito Dios. Uno tiene que hacer hasta lo imposible, es que es su ilusión”, dijo Jorge Hernández, un ciudadano entrevistado.
-¿Y cómo se siente usted?
-Pues muy preocupado, muy aguitado, muy triste porque no sé qué hacer, me corrieron ahora con esto de la pandemia, nos despidieron a cuatro y lo poco que nos dieron pues ya se acabó.
-¿Y qué va a ha hacer?
-Pues ni sé, porque aparté unas cosas y ya no tengo para recogerlas, además de que hay que pagar la cena. Y otra, que hay que tener para empezar el año.
