Entrevistados indicaron que debería de ser esta una manera en la que se pueda realizar en gran medida para los próximos años ante el costo que genera a la UdeG, dinero que proviene del erario

Por Rafael Hernández Guízar

Según datos oficiales vertidos por el rector de la UdeG, Ricardo Villanueva, en la edición que concluyó, la FIL llegó a 84 países que accedieron a los programas y foros organizados, es decir, alrededor de 21 millones de personas. Más de la mitad de los eventos se realizó de forma virtual/Foto: Cortesía

Según datos oficiales vertidos por el rector de la UdeG, Ricardo Villanueva, en la edición que concluyó, la FIL llegó a 84 países que accedieron a los programas y foros organizados, es decir, alrededor de 21 millones de personas. Más de la mitad de los eventos se realizó de forma virtual/Foto: Cortesía

La Feria Internacional del Libro en Guadalajara (FIL) terminó una edición atípica, ciudadanos aseguraron que debería ser el parteaguas para que se analice la millona­ria inversión por parte de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Luego de que por la pan­demia de coronavirus la edi­ción 34 de la FIL se realizara de manera virtual, ciudadanos entrevistados por Página 24 indicaron que debería de ser esta una manera en la que se pueda realizar en gran me­dida para los próximos años ante el costo que genera esto a la Universidad de Guadala­jara, dinero que proviene del erario.

“Pues a mí me parece que esta es una manera en la que en el futuro podría hacerse, digo, no tiene por qué rentar­se siempre la Expo Guada­lajara y lo que sí se debe de hacer es auditar a fondo la inversión que se hace porque esa ganancia debe de estar bien transparente igual que todo lo que tiene que ver con el presupuesto de la universi­dad”, dijo juan José Larios, un asiduo lector y asistente constante a la feria.

“A mí me encanta ir a la FIL, y lo mejor es poder pla­ticar con los autores de libros, pero desde hace unos años se ha tornado muy político el asunto y es obvio que se uti­lice esto para que muchos de los temas de actualidad del país se traten ahí pero creo que debe apostarse más bien a que se trata de un espacio cultural y así conservarse; ahora bien, lo que digo de los dineros es importante, que se analice la inversión, cuánto se gana y cuánto se invierte, por­que es un mundo de dinero lo que representa”, agregó.

Pero hubo posturas encon­tradas. Otro de los entrevis­tados, Jesús Robledo, indicó que “este año sí se extrañó, claramente que se extrañó ca­minar por los pasillos y poder escuchar a los autores, com­prar algunos libros, yo espero que si se piensa apostar a lo virtual no deje de hacer este tipo de eventos y que más bien pues sí sirva la experien­cia para pensar en el futuro, que necesita haber un plan de acción para casos como este en el que pues todo se can­celó, no nada más la feria del libro”.

Según datos oficiales, en la edición que concluyó, la FIL llegó a 84 países que accedieron a los programas y foros organizaos, es decir, alrededor de 21 millones de personas.

Se organizaron 406 even­tos de los que 243 fueron en vivo.