Me coartan mis derechos por ser mayoría de MC, denuncia

La miembro del cabildo dijo que desde que inició la administración municipal ha sido víctima del presidente municipal, del secretario del ayuntamiento y de otros de sus pares

Por Elizabeth Ríos Chavarría

“Se me niega el derecho de voz en las sesiones, a tal grado de que me llegan a cerrar el micrófono y hasta cortar la transmisión cuando quiero participar. Las manifestaciones no se registran en las actas”, denunció Lilia Verónica Lomelí, regidora por Morena en Poncitlán/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

“Se me niega el derecho de voz en las sesiones, a tal grado de que me llegan a cerrar el micrófono y hasta cortar la transmisión cuando quiero participar. Las manifestaciones no se registran en las actas”, denunció Lilia Verónica Lomelí, regidora por Morena en Poncitlán/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

La regidora de Morena en Poncitlán, Lilia Verónica Lomelí Rodríguez, denunció ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) al alcalde Luis Mi­guel Núñez, y otras autori­dades del ayuntamiento, por violencia política en razón de género.

Ayer por la mañana la re­gidora de oposición acudió a las instalaciones del IEPC a fin de asentar su queja, con la esperanza de que se actúe conforme corresponda, ya que desde que inició práctica­mente la administración mu­nicipal, aseguró, ha sido víc­tima en variadas ocasiones de violencia política, coartando así su derecho como regidora de Poncitlán.

La denuncia no sólo se presentó en contra del pre­sidente municipal, sino del secretario general del ayunta­miento, Javier Zamora Reyes y la regidora Julia Carrillo Ulloa.

Dijo que además de meter freno a sus iniciativas o todo tipo de propuestas, en reite­radas ocasiones se le impide participar, hablar o votar, ya sea en sesiones de cabildo o en comisiones, aprovechando que la mayoría del cabildo del municipio es de MC.

“Se me niega el dere­cho de voz en las sesiones, a tal grado de que me lle­gan a cerrar el micrófono y hasta cortar la transmisión cuando quiero participar. Las manifestaciones no se registran en las actas, yo quisiera, en la misma de­nuncia, que se cotejara lo que está escrito en las actas (de las sesiones), contra lo que está en las versiones estenográficas, en el audio, en el video, y verán que me sacan de cuadro”.

Agregó que al momento de solicitar información pú­blica por escrito durante las sesiones, ya sea financiera, administrativa, etc., el alcalde lo somete primero a votación, algo que calificó de lamenta­ble pues se violentan sus de­rechos, por mencionar algu­nos aspectos.

También, acusó de manera específica a la regidora Julia Carrillo Ulloa, quien en una ocasión pidió la palabra solo para solicitar el avance de la sesión, recalcando que no era necesario ni de interés saber el voto ni razonamiento del mismo de la morenista. Al respecto cuestionó la actitud de su compañera pues aunque es presidenta de la comisión edilicia de Igualdad Sustanti­va, su actuar no corresponde a su responsabilidad.

Aunque la violencia po­lítica la ha sufrido desde que inició la administración, re­firió que apenas presentó la denuncia porque siempre tra­tó de limar asperezas, no obs­tante, ya se llegó a un punto insostenible.

“Los daños que me ocasio­na esto son personales, es vio­lencia psicológica. Imagina a diario estar con esa sensación de que llegas a una sesión de cabildo y ya estoy automa­tizada de que voy a llegar a la violencia. Es negligencia, humillaciones y rechazo, y profesionalmente me dejan en desventaja de todos los de­más”, agregó.