Increíble que no haya seguridad a dos cuadras de la presidencia municipal: Víctimas

Históricamente, la zona del Museo de los Perros, en la plazoleta de la Reforma, a sólo unos pasos del gobierno municipal, ha sido blanco de amantes de lo ajeno; pero ahora han arreciado

Por Rafael Hernández Guízar

Pese a que hay una cámara de videovigilancia en la zona, la policía municipal se tomó su buen rato en llegar a apoyar a las víctimas. La ola de inseguridad ocurre mientras Ismael del Toro presume ante medios nacionales que todo está bien en la capital de Jalisco/Fotos: Francisco Tapia

Pese a que hay una cámara de videovigilancia en la zona, la policía municipal se tomó su buen rato en llegar a apoyar a las víctimas. La ola de inseguridad ocurre mientras Ismael del Toro presume ante medios nacionales que todo está bien en la capital de Jalisco/Fotos: Francisco Tapia

A plena luz de día se roba­ron dos camionetas en pleno centro de Guadalajara, a sólo cuatro calles del ayuntamien­to dos empleados del ayunta­miento fueron víctimas de la delincuencia.

Ayer, dos empleados del ayuntamiento de Guadalaja­ra pidieron ayuda a la redac­ción de Página 24 debido a la desesperación que sien­ten por haber sido víctima de una banda de rateros que operan en la zona centro, pues en menos de una sema­na, en eventos separados, se robaron sus camionetas, justo a un lado de una cá­mara de videovigilancia de la Comisaría de Seguridad Pública.

En los cruces de la aveni­da Alcalde y la calle Refor­ma, fue donde se robaron las camionetas. Felipe de Jesús Alcalá Tinajero, uno de los afectados, mostró su incon­formidad pues estaba a unos metros del vehículo cuando los rateros de forma sigilosa, llegaron y se la llevaron sin que pudiese evitarlo.

“El domingo 22 me aca­ban de robar mi camioneta y ahora (ayer) martes 24 se la robaron a un compañero, en pleno centro, y fue a eso de las siete de la mañana, habíamos venido porque nos tocó laborar y nomás caminamos unos diez pasos a recoger la basura, y cuando regresamos fue cuando ya no estaba la camioneta, y el domingo que me robaron la mía me percaté hasta las 11 de la mañana, a lo que venían los rateros”.

Desesperado por lo suce­dido, llamó a la policía mu­nicipal pero la patrulla llegó casi dos horas después de que pidió auxilio.

Felipe de Jesús Alcalá Tinajero, uno de los afectados, dijo que estaba a unos metros del vehículo cuando los rateros de forma sigilosa, llegaron y se la llevaron sin que pudiese evitarlo.

Felipe de Jesús Alcalá Tinajero, uno de los afectados, dijo que estaba a unos metros del vehículo cuando los rateros de forma sigilosa, llegaron y se la llevaron sin que pudiese evitarlo.

“Vino una unidad hasta la una y media y fue cuando me levantaron el acta y me quedé en el lugar para que corrobo­raran que era mi camioneta. La verdad que sí me ha afec­tado mucho porque es en lo que me movía con mis hijos y mi esposa, para los mandados, era la camioneta personal, yo pienso que fue la misma gente la que le robó la camioneta a mi compañero”.

Muy molesto por ser víc­tima de la delincuencia, pidió a las autoridades que mejoren la seguridad, pues no daba crédito a su problema ya que el robo sucedió a unos metros de la cámara de vigilancia de la policía municipal y a sólo unas calles de la misma pre­sidencia.

“Que patrullaran más el centro y que nos ayuden por­que imagínese, la acabamos de comprar con tanto esfuer­zo”, pidió al alcalde Ismael del Toro.

Por su parte, Isidro Saavedra, otro de los afec­tados, estaba atónito. Hacía unas horas le acababan de robar su camioneta en el mismo sitio y de la misma manera, nadie vio nada, es más, ni siquiera había arri­bado la policía.

Isidro Saavedra, otra de las víctimas de los delincuentes, estaba atónito. Hacía unas horas le acababan de robar su camioneta en el mismo sitio y de la misma manera, nadie vio nada, es más, ni siquiera había arribado la policía. Ambos hombres son trabajadores del ayuntamiento

Isidro Saavedra, otra de las víctimas de los delincuentes, estaba atónito. Hacía unas horas le acababan de robar su camioneta en el mismo sitio y de la misma manera, nadie vio nada, es más, ni siquiera había arribado la policía. Ambos hombres son trabajadores del ayuntamiento

“Llegué, la estacioné afue­ra del templo, fueron 20 mi­nutos en lo que hice mi reco­rrido y ya no había camioneta (…). Cómo me siento, pues agüitado porque es en la que movía a mi esposa y mis hi­jos, la acababa de comprar y todavía no la acababa de pa­gar, no estaba ni a mi nombre y hay que acabar de pagarla”.

Esta zona se ha denuncia­do por años en los medios de comunicación debido a los robos de autopartes, de vehí­culos y a personas que suce­den y que quedan en la impu­nidad.