“Hagan una investigación desde cuándo manda este señor en la Universidad de Guadalajara”

Por Arturo Rodríguez

Desde hace meses las menciones a Enrique Krauze, director de la revista Letras Libres y de Héctor Aguilar Camín, de Nexos, se han vuelto frecuentes en las conferencias de prensa, pero ésta es la primera vez que se refiere a la Feria del Libro toda/Foto: Presidencia / Página 24

Desde hace meses las menciones a Enrique Krauze, director de la revista Letras Libres y de Héctor Aguilar Camín, de Nexos, se han vuelto frecuentes en las conferencias de prensa, pero ésta es la primera vez que se refiere a la Feria del Libro toda/Foto: Presidencia / Página 24

Ciudad de México (apro).- Una respuesta al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, dio pie a que el presidente Andrés Manuel López Obrador descartara que instruya ataques y, de plano, lo acusó de pertenecer a un bloque conservador y hasta se refirió a la Feria del Libro de Guadalajara como un instrumento en su contra.

La pregunta fue sobre el uso de youtubers y otros comunicadores militantes para lanzar campañas en contra de Alfaro, gobernador postulado por Movimiento Ciudadano, que se ha convertido en uno de los más mencionados en las conferencias presidenciales.

Ayer, en el ejercicio comunicacional del presidente, además de rechazar que pague por golpear la imagen del mandatario estatal, defendió la asignación presupuestal que hizo a Jalisco, destacadamente en cuanto a la terminación del tren urbano de Guadalajara.

Luego añadió:

“Él pertenece a este bloque de conservadores, se lleva muy bien con el líder histórico de la Universidad de Guadalajara, (Raúl) Padilla. La Feria del Libro de Guadalajara, las últimas, dedicadas en contra de nosotros porque traen a Vargas Llosa, Aguilar Camín, Krauze…”, dijo.

Luego recordó que en la entrega del Premio Príncipe de Asturias, Raúl Padilla dijo que debía defenderse al libro del populismo.

Desde hace meses las menciones a Enrique Krauze, director de la revista Letras Libres y de Héctor Aguilar Camín, de Nexos, se han vuelto frecuentes en las conferencias de prensa, pero ésta es la primera vez que se refiere a la Feria del Libro toda.

Responde a Juan Villoro

El presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó que sus conferencias de prensa y la atención que da a responder a publicaciones periodísticas sean una pérdida de tiempo.

Y, en una conferencia que se aproximó otra vez a las tres horas de duración, expuso ampliamente proclamas contra opositores, medios y “conservadores”, todos a quienes imputa querer “conservar” a esquemas de corrupción.

La consideración sobre el tiempo de las conferencias fue una respuesta a Juan Villoro, el escritor que hizo esa afirmación en una entrevista que forma parte de la serie que está publicando El Universal sobre libertad de expresión y que, en el ejercicio de comunicación presidencial de ayer, fue expuesto en los siguientes términos:

“Él habla de que no hay censura en México, lo cual es cierto (…) tengo motivos suficientes para señalar que hay toda una gran campaña, una gran lanzada en contra del gobierno que represento de casi todos los medios”, de manera que no responder lo dejaría en estado de indefensión..

Abundante en referencias al pasado, de manera destacada a las elecciones de 2006 y 2012, a los expresidentes de lo que llama el periodo neoliberal, así como a señalar de “conservadores” a quienes se le oponen, López Obrador repartió señalamientos, en general, de corrupción:

A los dueños de los medios de comunicación, así en general, les precisó que no va a censurar, pero tampoco entregará “subvenciones a precios alzados para obras y compras” para tener su apoyo.

A los miembros de Sí por México los describió como conservadores, explicando que se refiere a que se oponen a la transformación, a querer conservar el statu quo y, acudiendo a sus alusiones al periodo de la Reforma, de querer retrogradar. Una reiteración: están en su derecho de agruparse, dijo como en días pasados, destacando que quieren derrotar al movimiento que lo apoya.

Las expresiones del presidente ocurrieron en diferentes momentos de la prolongada conferencia matutina, que esta vez concluyó alrededor de las 9:50 de la mañana, extensa la intervención apenas un poco menos que la del pasado miércoles cuando superó las tres horas de exposición.

Entre otras insistió, como ha dicho a lo largo de la semana en diferentes oportunidades que el PRI apoyó al PAN en la elección de 2006 y el PAN al PRI en la de 2012. La declaración se acompañó esta vez de la rememoración sobre la intención de grupos cupulares, sin identificar, que intentaron en 2018 que Ricardo Anaya declinara a favor de José Antonio Meade y luego al contrario, sin lograr conseguirlo.

“Hubo una ruptura en la cúpula” dijo, al considerar que la elección le hubiera resultado complicada y al menos no habría alcanzado mayoría en el Congreso como lo logró.

Se refirió a empresarios que pagaban campañas en su contra, asegurando que ya varios le han ido a pedir disculpas a Palacio Nacional, por lo que el grupo de magnates conservadores se ha reducido:

“Ya no todos, porque las cosas han cambiado. Hay muchos empresarios que ya se dieron cuenta, hasta de los aportantes (alusión a quienes aportan a Mexicanos contra la Corrupción), que en su tiempo iban en contra de nosotros, que ya no están aportando han venido aquí a ofrecerme disculpas porque nos hicieron daño y le hicieron daño al país, y en un acto de honestidad y sinceridad me lo han planteado”.

Luego agregó una vez más la referencia a los escritores líderes de los grupos Nexos y Letras Libres:

“Pero (Héctor) Aguilar Camín, (Enrique) Krauze, Claudio X Gonzalez… están con el PRI, con el PAN, buscando el agrupamiento para derrotarnos políticamente.

“Están en su derecho, es legítimo: se están agrupando. pero yo le tengo mucha confianza al pueblo”.

No puedo detener a la FGR

El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó interponer denuncias contra sus antecesores en el cargo, rechazó que haya venganzas, se pronunció por que se realice la consulta popular y dejó en manos de la Fiscalía General de la República (FGR), la decisión de proceder o no contra el expresidente Enrique Peña Nieto,

Una serie de señalamientos realizados por Emilio Lozoya apuntan al pago de sobornos para minar la presencia del hoy presidente, de acuerdo a trascendidos de notas periodísticas, señaladamente de El Universal; por otra parte, se han difundido aspectos del pliego con el que la FGR pretende imputar al exsecretario de Hacienda y excanciller, Luis Videgaray, que perfila una acusación por traición a la patria y otros delitos en contra de Peña Nieto.

El presidente López Obrador ha mantenido su posición de realizar una consulta popular, autorizada parcialmente por los poderes Judicial y Legislativo, a fin de que sea la sociedad quien decida si se investiga, procesa y juzga a los expresidentes.

La acusación que perfila la FGR contrasta con el sentido de realizar la consulta, en la que el mandatario se define a favor del “punto final”, es decir, dejar atrás los hechos de corrupción para concentrarse en su acción de gobierno.

Ayer, la definición del titular del Poder Ejecutivo se expuso en dos intervenciones con una argumentación compleja: por un lado, sostuvo que no perseguirá a nadie, que no habrá venganzas políticas, que se aplique la ley con rigor y con escrúpulos, que no se fabriquen delitos y también, que no haya impunidad.

Sin embargo, por otro lado, aclaró que la función de la FGR es independiente y autónoma, por lo que no podría pedirle que frene investigaciones, si las tiene abiertas, contra Peña Nieto, subrayando que su administración no ha hecho alguna denuncia al respecto.

“No, no puedo hacerlo (frenar acciones de la FGR) Tendria que llevarse a cabo la investigación y los jueces resolver si debe ser o puede ser juzgado (Peña Nieto) en el marco legal vigente. Yo, independientemente de la legalidad, lo que he opinado es que debe participar el pueblo de México”, dijo a propósito de la consulta popular.

Luego, consideró que las opciones (consulta popular y proceso iniciado por FGR) no son excluyentes:

“Pueden ser las dos vías. Yo no podria detener ningún proceso, eso es asunto de la Fiscalia. Mi opinion es que se lleve a cabo la consulta, pero si las autoridades deciden que en el caso de los expresidente puede seguirse esta vía y no esperar la consulta están en libertad de hacerlo… pero nosotros no presentamos la denuncia, eso sí que quede claro”.

Ni sabía que Peña Nieto tuviera un hermano

El presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó estar enterado de que un hermano del expresidente Enrique Peña Nieto estuviera inmerso en negocios del sector energético.

Inclusive, expuso, ni siquiera sabía que Peña Nieto tuviera un hermano.

“No sé sobre eso, es más, sinceramente, ni sabía que tuviera un hermano el presidente Peña, no sabía yo”, dijo el mandatario.

En definitiva, el titular del Ejecutivo, expresó que no opinará al respecto.

“No voy a opinar porque entraríamos en conjeturas y especulaciones; no nos corresponde a nosotros, eso es de la Fiscalía General de la República que, estoy seguro, va a informar con amplitud y transparencia. Todos vamos a ver, todos vamos a saber”, dijo.

En su conferencia de prensa matutina, López Obrador reiteró en diversas oportunidades su interés porque la consulta popular que ha convocado decida si enjuiciará o no a los expresidentes, deslindándose de acciones judiciales sobre quienes lo precedieron y reivindicando que es partidario del “punto final”.

Emilio Lozoya, el exdirector de Pemex, antiguo colaborador de Peña Nieto, ha señalado al hermano del expresidente, Arturo, como beneficiario de contratos en la petrolera por instrucciones del entonces mandatario.

Se rayaron con el presupuesto, le dice al INE

La organización de las elecciones de 2021 e inclusive de la consulta popular cuenta con recursos suficientes, consideró el presidente Andrés Manuel López Obrador, minimizando el recorte presupuestal al organismo electoral.

“Se rayaron, sí les alcanza”, dijo luego de que le expusieran la cifra de 26 mil 819 millones de pesos asignados al Instituto Nacional Electoral (INE) que, sin embargo, sufrió un recorte por el orden de 870 millones de pesos.

En su conferencia de prensa matutina, el mandatario consideró que los recursos son suficientes y, en cuanto a la consulta popular, insistió en que el INE puede idear un procedimiento que incluya a ciudadanos voluntarios para reducir los costos.

“Para la consulta, si aplican plan de austeridad, puede salir de ahí mismo (del presupuesto aprobado) o buscar la colaboración de ciudadanos que aportemos y participemos para reducir los costos de la consulta… y la tiene que hacer el INE, eso establece la Constitución, ese es el formato, no se puede hacer de manera independiente”, dijo.

Desde el inicio de su administración, el presidente López Obrador ha acusado al INE de tener un presupuesto oneroso y en posicionarse en la idea de que la democracia no debe costar tanto.