Por Rafael Hernández Guízar

Muchos de los ciudadanos desacataron las medidas de seguridad impuestas para evitar la aglomeración de personas, como ocurrió ayer en la plaza Cihualpilli, principal punto de reunión en el centro de Tonalá/Fotos: Francisco Tapia

Muchos de los ciudadanos desacataron las medidas de seguridad impuestas para evitar la aglomeración de personas, como ocurrió ayer en la plaza Cihualpilli, principal punto de reunión en el centro de Tonalá/Fotos: Francisco Tapia

Pese a que se decretó la entrada del botón de emergencia por la pandemia de coronavirus, en la plaza de Tonalá la gente no acató las instrucciones.

Aunque el pasado jueves el gobernador del estado, Enrique Alfaro, anunció en rueda de prensa que se activaría el botón de emergencia sanitaria por la crisis derivada de la pandemia de coronavirus, muchos de los ciudadanos desacataron las medidas de seguridad impuestas para evitar la aglomeración de personas, así lo constatamos ayer al visitar la plaza Cihualpilli, principal punto de reunión en el centro de Tonalá.

“Ah pues son puras exageraciones, o dígame usted a quién conoce que se haya muerto de coronavirus, pero de verdad que se haya muerto de eso porque de todo dicen que es coronavirus, que si se mueren de un infarto es coronavirus, que si dejan de respirar, coronavirus, todo es culpa del coronavirus, pero no hay que dejarse engañar”, dijo Germán Rosales, uno de los entrevistados en dicha plaza pública.

“No puede ser que no nos podamos ni meter a la plaza, que no haya ni donde sentarse, y lo mismo hacen en Guadalajara y en Zapopan, y es más, allá está peor, porque allá hasta te quieren arrestar los de la policía si no haces caso, entonces es puro miedo el que le están metiendo a la gente”, agregó.

Aunque se hizo un llamado por parte del gobierno estatal y de los municipales para que la gente utilice el cubrebocas, muchos de los que estaban en las calles no lo portaban o lo usaban, pero de forma incorrecta. Muchas personas lo traían en la garganta, otros, en la mano, y tampoco se respetaba la “sana distancia”.