Se pasan la contingencia por el arco del triunfo

Entre curiosos y staff del rodaje había al menos unas 100 personas concentradas en el espacio de una calle en el primer cuadro tapatío; qué poca madre, criticaron algunos curiosos, hacen el show en plena pandemia

Por Rafael Hernández Guízar

Cerraron ayer el paso en calles del centro de Guadala­jara para grabar una película, ciudadanos se dijeron moles­tos por la restricción de paso.

Justo un día después de que el gobernador anunciara en rueda de prensa con la “mesa de salud” que debido a que la ciudadanía no acató a cabali­dad las medidas de seguridad por la pandemia, se activaría el “botón de emergencia”, en pleno centro tapatío una gran cantidad de gente bloqueó la calle Pedro Moreno, entre los andadores Ángela Peralta y General Salazar. Constatamos que había una gran concen­tración de personas, no sólo porque los empleados de los negocios estaban en el sitio, sino también porque el staff de la productora estaba com­puesta de al menos unos 60 personas –quizá más pero son las que pudimos observar–.

La molestia de la ciudada­nía fue debido a que mientras que se dio alarma en las noti­cias y redes sociales, ya que el gobernador justificó que ha­bía muchos contagios, en un espacio reducido había una gran concentración de perso­nas, algo que no mostraba la urgente necesidad de frenar muchas actividades, sobre todo en fines de semana.

“Usted cree, estos cabro­nes quién los entiende, prime­ro dicen que estamos en rojo, que nos estamos muriendo y nomás vea cuánta gente, pero claro, pues es la gente a la que le prestó la calle el presidente, entonces por qué ellos sí y no­sotros que lo único que quere­mos es caminar no podemos, tenemos que ir a rodear allá a la de Juárez y bajar hasta Huerto y pues a mí me cues­ta trabajo caminar, no se vale porque no vengo de paseo, vengo a comprar unas cosas”, dijo el señor Mario Álvarez, uno de los entrevistados.

Nosotros mismos inten­tamos pasar y se nos negó el paso. Alrededor de 10 perso­nas estaban en la valla que se colocó para prohibir el paso a las personas.

“Tiene que rodearle porque están grabando una película”, dijo uno de ellos, indicando que si pasábamos le hablaría a la policía, pues ellos tenían el control –al menos en esos momentos– del señalado te­rritorio.