“No hay de otra”, lamentan
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Al menos, los comerciantes quedaron dentro del mismo parque, pero en una zona más escondida a la cual no todos los visitantes llegan; también temen ser blanco de amantes de lo ajeno, por lo poco vigilada que está esta parte de la ciudad/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría
Con la finalidad de generar espacios más amplios para visitantes, de cara a la pandemia por coronavirus, comerciantes de la Feria del Cartón y del Juguete fueron reubicados de lugar dentro del mismo Parque Morelos.
Autoridades municipales de Guadalajara explicaron que estos cambios se llevaron a cabo para reducir riesgos de contagio por Covid-19 entre comerciantes y visitantes.
“Gracias a las recomendaciones del gobierno del estado, las revisiones que hemos hecho nosotros como gobierno de Guadalajara, y a la colaboración de los comerciantes, vamos a encontrar la mejor manera para que no queden pasillos muy reducidos ni quede un hacinamiento de personas que no permita la circulación de aire y ventilación”, explicó Juan Manuel Munguía, coordinador general de Desarrollo Económico y Combate a la Desigualdad.
Sin embargo, a decir de comerciantes estos cambios podrían perjudicar aún más sus ventas, ya que una hilera de puestos, que estaba del lado de la calle Juan Manuel, fue movida hasta Dr. Baeza Alzaga –por la Cruz Roja– dejándolos más lejos que el resto y con la posibilidad de que no todos los clientes bajen hasta con ellos.
Relataron que todo el cambio se dio de la noche a la mañana, ya que el viernes pasado les avisaron de las medidas a implementarse sí o sí a partir de ayer, si es que estos deseaban trabajar, algo que a muchos no les agradó.
“No nos quedó de otra, ya habíamos pagado permiso, y pues nos tuvimos que venir a trabajar en la noche para acomodar todo de nuevo y poder trabajar desde ahorita”, señaló una comerciante de calaveritas.
“No había de otra, no cuando ya pagamos (permisos) y porque ya hicimos la inversión con toda la mercancía. Toda una hilera nos venimos para acá y pues esperamos que sí se nos venda por acá, que la gente se entere”, agregaron.
También, se dijeron preocupados por el tema de seguridad, ya que al estar prácticamente entre el parque y la Cruz Roja son más propensos a ser víctimas de algún robo, aunque otros más se mostraron positivos al esperar que eso no suceda.
Los puestos que están del lado de la calle de San Diego permanecieron en donde mismo, con la única salvedad de que a una hilera los bajaron de banqueta para hacer más amplio el corredor central para los clientes. Esto, aunado a los filtros sanitarios, en donde un par de personas colocan gel antibacterial e invitan a la ciudadanía a traer siempre el cubrebocas.
