Los liberamos el 15 de agosto, asegura

Por Gloria Reza

“Consideramos que nuevamente se incurrió por alguien cercano a las víctimas en un acto de defraudación hacia la propia familia, dado que no existían datos de que realmente haya sido negociador o intervenido en la liberación de las personas”, dijo el fiscal Gerardo Octavio Solís/Foto: Cortesía

“Consideramos que nuevamente se incurrió por alguien cercano a las víctimas en un acto de defraudación hacia la propia familia, dado que no existían datos de que realmente haya sido negociador o intervenido en la liberación de las personas”, dijo el fiscal Gerardo Octavio Solís/Foto: Cortesía

(apro).- El fiscal del estado de Jalisco, Gerardo Octavio Solís Gómez, informó que los tres peruanos, dos hom­bres y una mujer, así como el mexicano desaparecidos en Atotonilco El Alto fueron detenidos por la policía de di­cho municipio, y liberados el 15 de agosto.

El fiscal presentó un audio de una entrevista que conce­dió a una estación de radio el alcalde de Atotonilco El Alto, José Cruz Carrillo, en la cual mencionó que un hombre los denunció por extorsión y al devolver sus pertenencias los liberaron y solo los retuvieron por una falta administrativa.

Solís Gómez también re­lató que las concubinas pre­sentaron el 18 de agosto una denuncia por desaparición de dos peruanos, pero dieron un nombre y nacionalidad falsa.

En sus declaraciones las mujeres aseveraron que reci­bieron una llamada entre el 13 y 14 de agosto, para informar­les que sus parejas estaban a disposición de la policía mu­nicipal por un choque cuan­do iban a bordo de un Versa. Además, ambas dijeron que entregaron 60 mil pesos a una abogada que contrataron para defender a sus concubinos.

Sin embargo, el 31 de agosto, el cónsul de aquel país refirió que los dos desapareci­dos no eran mexicanos, sino peruanos, y proporcionó sus nombres reales.

Los dos hombres iban acompañados de una mujer peruana, identificada como Mary Lucero Mescco Molina, y un mexicano.

En tanto, la hermana de la mujer peruana desaparecida, dijo que recibió una llamada a final de agosto del novio de Mary Lucero para decirle que los cuatro estaban secuestra­dos, que él sería el interme­diario por lo que le hicieron varios depósitos por cantida­des altas, y al parecer se trata­ría de un fraude.

“Consideramos que nue­vamente se incurrió por al­guien cercano a las víctimas en un acto de defraudación hacia la propia familia, dado que no existían datos de que realmente haya sido negocia­dor o intervenido en la libera­ción de las personas”, dijo el fiscal.