El rector Ricardo Lomelí pide que no desaparezcan los “fondos extraordinarios”

Según el rector de la UdeG, la desaparición de los fondos extraordinarios por parte del gobierno federal afectaría a las áreas de: estímulos docentes, desarrollo científico, infraestructura, equipamiento, tecnología, becas docentes y estudiantiles, movilidad docente y estudiantil, reconocimiento a plantilla, entre otros/Foto: Cortesía

Según el rector de la UdeG, la desaparición de los fondos extraordinarios por parte del gobierno federal afectaría a las áreas de: estímulos docentes, desarrollo científico, infraestructura, equipamiento, tecnología, becas docentes y estudiantiles, movilidad docente y estudiantil, reconocimiento a plantilla, entre otros/Foto: Cortesía

La Universidad de Gua­dalajara (UdeG) exige al go­bierno federal un presupuesto digno para la educación su­perior, el regreso de todos los recursos de fondos extraordi­narios y que los recursos para los estímulos a docentes que cumplan con los requisitos de la convocatoria sean garanti­zados, además que éstos sean considerados de manera irre­ductible a cada profesor para no estar sujetos a vaivenes presupuestales.

Lo anterior lo manifes­tó en rueda de prensa virtual Ricardo Villanueva Lomelí,, rector general de esta casa de estudios, quien agregó que la desaparición de fondos y la reducción de presupuesto es un golpe muy fuerte para la educación, ya que las ins­tituciones han sufrido reduc­ciones sistemáticas en los últimos años, lo que demues­tra un claro embate contra la educación superior en el país; por lo que la UdeG dará la batalla para que se rectifique esta situación y no descarta la manifestación de la comuni­dad universitaria para exigir sus demandas.

“Este es el golpe más grande que ha habido al pre­supuesto de la educación en la historia de México. De seguir tratando a las universidades como instituciones del viejo régimen, la afectación es para todos los jóvenes de México, la afectación es para el futuro de este país, atenta contra el factor de movilidad social (la educación universitaria) que será el que reducirá la des­igualdad más importante en este país”, expresó Villanue­va Lomelí.

La desaparición de los fon­dos extraordinarios por parte del gobierno federal afectaría a las áreas de: estímulos do­centes, desarrollo científico, infraestructura, equipamiento, tecnología, becas docentes y estudiantiles, movilidad do­cente y estudiantil, reconoci­miento a plantilla, fondo de pensiones, desarrollo cultural, nuevos programas educativos, publicaciones y divulgación, entre otros.

“Hasta ahora, el impac­to más sensible para nuestra universidad es la reducción del programa de estímulos para nuestros profesores y la extinción del Fondo U040 en el presupuesto 2021. Lo que inició como un Programa de Estímulos a la Calidad Do­cente de la SEP, con el tiempo se ha convertido, por parte de la Secretaría de Hacienda, en un esquema de salario condi­cionado y estamos a punto de pasar, en 2021, a que se mate­rialice como un programa de reducción salarial”, subrayó Villanueva Lomelí.

Explicó que el programa tiene un déficit de 70.5 millo­nes de pesos derivado de: el nulo crecimiento presupuestal en el U006; prohibición de la SEP para integrar el U040 al Proesde y la incorporación de 151 nuevos beneficiarios.

“Este golpe a los ingresos de los profesores es inadmi­sible y las autoridades de la Universidad daremos la ba­talla junto con todas las uni­versidades públicas y, codo a codo, con nuestros profesores. Que quede claro: los universi­tarios no lo podemos permi­tir”, reiteró el rector general.

Ante este panorama, in­formó que la Comisión de Hacienda de la Universidad ya autorizó, para este año, redireccionar 43 millones de pesos, recurso proveniente de economías generadas en el gasto de operación, princi­palmente por el bajo consumo de luz y la cancelación de las convocatorias de movilidad para estudiantes y docentes debido a la pandemia, pero no hay certeza de contar con los recursos para 2021.

“Con este esfuerzo com­pletamos 100 por ciento de los 629 millones de pesos que se requieren para el programa de estímulos 2020. Sin em­bargo, al no permitirnos, la federación, sumar el fondo U040 con el U006, nos vemos obligados a aplicar la cláusu­la de ajuste establecida en el artículo 8 del reglamento de estímulos; por lo tanto, habrá mil 85 profesores que saldrán beneficiados en dos convoca­torias y recibirán un monto mayor que el año anterior, y mil 900 docentes que única­mente recibirán los estímulos de una sola convocatoria, pero disminuidos por la cláusula de ajuste, en alrededor de 4.5% de sus ingresos”, detalló.

Recordó que el objetivo del programa de estímulos era para que las universidades cada vez tuvieran más pro­fesores con perfil deseable y así mejorar su desempeño y calidad docente; la UdeG es la universidad pública estatal con los mejores indicadores de calidad en todo el país y, paradójicamente, esto la colo­ca hoy como la más afectada.

“Tan sólo en los últimos cinco años, el poder adquisiti­vo del salario de nuestro per­sonal se ha reducido 29 por ciento. La realidad es que ni la suma del sueldo base, más los estímulos, lograría com­pensar la pérdida del poder adquisitivo de los docentes, y aún así disminuyen y des­aparecen los fondos para este fin”, declaró.

Villanueva Lomelí dijo que la extinción de 10 de los 11 fondos federales extraordi­narios significa la reducción más grande al presupuesto para educación en la historia del país. Un golpe de 6 mil 777 millones de pesos menos para la educación superior pú­blica en México.

“Con esta reducción, en lugar de aspirar a la meta que esta misma administración se planteó para que, 50 por cien­to de los jóvenes mexicanos tenga acceso a la universidad (más de 1 millón de nuevos espacios); por el contrario, el porcentaje de absorción de las universidades públicas del país se verá reducido”, denunció el Rector General.

Explicó que, para mante­ner el mismo nivel adquisi­tivo de 2015, el presupuesto 2021 de la UdeG debería ser de 13 mil 232 millones de pesos, mientras que en la iniciativa de presupuesto se proyectan únicamente 12 mil 558 millones.

“La realidad es que el pre­supuesto de las universidades no ha crecido en los últimos cinco años; al contrario, el presupuesto para la Universi­dad se vería reducido en 674 millones menos para 2021. A este escenario adverso debe­mos agregar la extinción de casi todos los fondos extraor­dinarios, que representan otro golpe de mil 423 millo­nes menos al año para creci­miento de matrícula, estímu­los a docentes, investigación, becas e infraestructura, entre otros conceptos”, apuntó.

En cuanto a los recursos federales y estatales destina­dos para el aumento salarial de profesores, dijo que éstos no han llegado y que es otra batalla que esperan no enfren­tar, ya que implicaría una cri­sis financiera este mismo año.

“La UdeG, con sus flujos, ha estado pagando el incre­mento salarial al que tienen derecho todos los trabajado­res, pero ya vimos que eso es insuficiente, y aún así no ha llegado. El recurso para el incremento salarial que ya estamos pagando para profe­sores, la Universidad no lo ha recibido, son 250 millones de pesos que, en caso de que no llegaran, sí nos colapsaría el cierre de este ejercicio fis­cal”, indicó.