“Al fin nos escucharon sobre el fraude con quesos y yogures”

El veto a determinadas marcas y productos que se venden al por mayor beneficiará a productores de leche del sector social, pues además se evitará la adulteración de quesos y yogures/Foto: Cortesía
Productores de leche del sector social de 20 estados de la República aplaudieron que luego de 25 años de denunciar que una cantidad considerable de productos de leche y sus derivados en tiendas de autoservicio y convencionales eran un fraude económico y un riesgo sanitario para los consumidores, instancias gubernamentales se animaron a confirmar y sancionar estas irregularidades, señaló Álvaro González Muñoz, dirigente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche.
González Muñoz lamentó que la producción y comercialización de productos falsos o adulterados en un periodo de 25 años –a partir de la firma del Tratado Comercial con EU y Canadá en 1994—causó grandes pérdidas económicas para más de cien mil pequeñas unidades de producción lechera que desaparecieron por incosteables.
“Es decir, se abrió el comercio de leche y sus derivados vía las compras masivas de leche en polvo descremada, a precios relativamente bajos pero catastróficos para los productores nacionales de leche auténtica, natural mexicana”, dijo.
De ahora en adelante, añadió, “los pequeños y medianos productores de leche, alrededor de 150 mil, vemos un futuro menos escabroso para nuestra actividad, en virtud de que esperamos recuperar un ritmo de producción al alza y un mercado de leche y sus derivados que beneficie a una economía lechera que sufrió embates de alto riesgo de desaparecer”.
rigente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche.
González Muñoz lamentó que la producción y comercialización de productos falsos o adulterados en un periodo de 25 años –a partir de la firma del Tratado Comercial con EU y Canadá en 1994—causó grandes pérdidas económicas para más de cien mil pequeñas unidades de producción lechera que desaparecieron por incosteables.
“Es decir, se abrió el comercio de leche y sus derivados vía las compras masivas de leche en polvo descremada, a precios relativamente bajos pero catastróficos para los productores nacionales de leche auténtica, natural mexicana”, dijo.
De ahora en adelante, añadió, “los pequeños y medianos productores de leche, alrededor de 150 mil, vemos un futuro menos escabroso para nuestra actividad, en virtud de que esperamos recuperar un ritmo de producción al alza y un mercado de leche y sus derivados que beneficie a una economía lechera que sufrió embates de alto riesgo de desaparecer”.
