Pasó de noche la Romería en Catedral y alrededores

Por Elizabeth Ríos Chavarría

En un hecho histórico, la Romería 2020 se llevó sin la presencia de fieles, en un afán de evitar aglomeración debido a la pandemia por COVID-19; por esto, la ciudad tuvo un lunes con poca gente en las calles/Foto: Francisco Tapi

En un hecho histórico, la Romería 2020 se llevó sin la presencia de fieles, en un afán de evitar aglomeración debido a la pandemia por COVID-19; por esto, la ciudad tuvo un lunes con poca gente en las calles/Foto: Francisco Tapi

Desangelado y sin basura, a diferencia de otros años, es como lució el centro histórico de Guadalajara tras la cele­bración de la Romería de la Virgen de Zapopan; tapatíos se congratularon de la ausen­cia de desorden en la zona.

Si bien no fue sino hasta las 11 de la mañana que ne­gocios y la vida en general en mencionada zona de la ciudad comenzó a activarse, debido a los cierres viales y peatona­les que se implementaron en el primer cuadro desde el do­mingo pasado, los ciudadanos que poco a poco retomaron sus actividades reconocieron la forma tan tranquila y lim­pia en la que encontraron el centro.

Esto último, debido a que, en un hecho histórico, la Ro­mería 2020 se llevó sin la pre­sencia de fieles, en un afán de evitar aglomeración debido a la pandemia por COVID-19.

“Una gran diferencia a otros años. El pesar de cada año era el montón de basu­ra que siempre quedaba por el centro. Son muchísimas personas las que se vienen a la Romería y luego los de la limpieza no podían con tanto. Creo que dejó algo bueno que no permitieran a la gente pe­regrinar”, platicó Tania Mun­guía.

“Se veía todo hasta raro con los locales cerrados, pero todo estuvo muy tranquilo, incluso moverte por las calles en coche fue lo mejor, otros años es imposible estar cerca de la ruta (de la Virgen), la verdad hasta mejor”, señaló Beatriz Macías.

Claro que no todos cele­braron la modalidad con que se llevó la Romería, pues si bien admitieron que el centro de Guadalajara se sintió más despejado, no faltaron aque­llos quienes sí extrañaron la concurrencia y el peregrinar de miles de fieles hasta la Ba­sílica de Zapopan.

“Es una celebración muy bonita. Viene tanta gente de tantas partes que te terminan contagiando de su amor, su fe, además, nos iba mejor en ventas y clientes, pero bueno, la pandemia no lo dejó y a esperar para otro año”, mani­festó Rocío, encargada de un local de comida del lugar.

Aunque se desplegó un operativo desde el domingo, con cierres viales, peatona­les y hasta de negocios, para evitar la presencia de fieles, a decir de autoridades de Gua­dalajara en la zona se presen­taron poco más de mil 300 personas que, deseosas de ver la salida de la Virgen, espera­ron en alguna de las vialida­des del centro que no estaban cerradas.