Ciudadanos se mantienen en plantón para presentar iniciativa

Por Rafael Hernández Guízar

En el centro tapatío se juntan firmas de la ciudadanía para lograr una iniciativa que permita pagar un precio justo por el transporte público, cinco pesos por viaje, pues se trata de una obligación para el estado y de un derecho para la ciudadanía, no de un negocio/Fotos: Francisco Tapia

En el centro tapatío se juntan firmas de la ciudadanía para lograr una iniciativa que permita pagar un precio justo por el transporte público, cinco pesos por viaje, pues se trata de una obligación para el estado y de un derecho para la ciudadanía, no de un negocio/Fotos: Francisco Tapia

Un grupo de ciudadanos se encuentra en plantón per­manente para acopiar firmas y presentar una iniciativa para que baje el precio del trans­porte público.

En la Plaza de Armas, en el centro de Guadalajara, la ciudad capital, un grupo de personas simpatizantes con el partido Movimiento Regene­ración Nacional (MORENA) juntan firmas de la ciudadanía para que se logre la iniciativa que permitiría según ellos, que se pague un precio justo por el servicio de transporte público.

Iniciaron con la petición para que el servicio de la línea 3 bajara a cinco pesos, algo si­milar a lo que sucede en Ciu­dad de México.

Luego, se indicó que el costo debería ser igual en todo el servicio debido a que se trata de una obligación para el estado y un derecho para la ciudadanía. Con pancartas que resaltan la labor ciudadana que se hizo para llevar a juicio a los ex presidentes del país –que fue también por la inicia­tiva de miles de ciudadanos en el país–, esta nueva campaña tiende a que se logre el come­tido: tener un transporte a bajo costo, algo que sea posible de pagar por los usuarios.

Trascendió que parte de lo que ha motivado esto, por ejemplo, en el caso de la nueva línea de tren, es que se trata de una inversión federal.

Posteriormente, algunos otros de los que recolectan fir­mas y ciudadanos que llegan al sitio, han indicado que esto obedecería también al poder adquisitivo real de las perso­nas que al paso del tiempo se ha disminuido, una relación desfavorable entre los cada vez menos recursos económi­cos de las personas, contra el encarecimiento de todos los bienes y servicios.