“Ya nos toca en octubre, luego del adelanto por la pandemia”

Por Rafael Hernández Guízar

“Uno de viejito tiene muchas necesidades, y ahorita estamos sacando cuentas, de que nos toca en octubre otra vez, por lo que nos dieron, y ahora nos salen con que hasta noviembre (…); todo esto me está matando”, lamentó la señora Guadalupe Martínez/Foto: Francisco Tapia

“Uno de viejito tiene muchas necesidades, y ahorita estamos sacando cuentas, de que nos toca en octubre otra vez, por lo que nos dieron, y ahora nos salen con que hasta noviembre (…); todo esto me está matando”, lamentó la señora Guadalupe Martínez/Foto: Francisco Tapia

Guadalupe Martínez Pé­rez, una adulto mayor que es beneficiaria de las pensiones del gobierno federal, aseguró igual que otros, que está mo­lesta por la “presunta falta de sus recursos.

Dijo que si bien les ade­lantaron los depósitos a sus tarjetas, ellos consideran que deberían de recibir este mes de octubre recursos.

“Sí, estoy enojada, y sí ya recibí cinco mil pesos pero desde cuándo. Mire, ahorita con habernos adelantado el dinero, pues nos amoló. Por­que uno de viejito tiene mu­chas necesidades, y ahorita estamos sacando cuentas, de que nos toca en octubre otra vez, por lo que nos dieron, y ahora nos salen con que hasta noviembre.

–¿Están molestos porque le dieron el dinero junto?

–Sí, porque mire, no nos están robando, pero yo no ten­go a ningún hijo que me man­tenga, y ahorita todo es un gasto, a mi todo eso me está matando. Ahorita incluso los productos que tengo y tienen un vencimiento, y yo lo agra­dezco porque eso me del esti­roncito. Soy sola y qué, cómo le hago, ni modo que mate.

En tanto, María Guada­lupe Rubio, otra de las en­trevistadas, dijo que al poco tiempo de haber recibido el recuro, la mayoría tuvo que gastarlo en medicinas y pago de cuentas.

“Sí molestas, sí estamos molestos porque se nos hace muy larga la espera de cua­tro meses. Antes nos llega­ba mes a mes, ahora es más tiempo. Creo que incluso yo estoy molestia, pero hay que saber administrarle, como que se hace más tiempo, se dobla, y el dinero no se mul­tiplica”.

“Que no se les olvide a las autoridades las cabecitas blan­cas, que sacamos de ahí para comer”, finalizó la anciana.

Y es que en verdad, el di­nero se les adelantó a su tarje­ta bancaria.