Hay pocas ventas y muchos ambulantes: Locatarios establecidos

Por Rafael Hernández Guízar

Los comercios alrededor del concurrido punto apenas y comienzan a recuperar lo perdido, aunque aún no es suficiente, lamentaron/Foto: Francisco Tapia

Los comercios alrededor del concurrido punto apenas y comienzan a recuperar lo perdido, aunque aún no es suficiente, lamentaron/Foto: Francisco Tapia

Enorme pugna se ha ge­nerado en los alrededores de la central camionera de Gua­dalajara debido a la falta de clientes.

Acompañados de policías municipales, inspectores del ayuntamiento hacen rondines para desalojar a los vendedo­res ambulantes, algo que se dio a partir de la puesta en marcha de la línea 3 del tren ligero, lo cual ha generado que a los ambulantes incluso se les hayan decomisado sus mercancías.

José Antonio Valdez, uno de los entrevistados lamentó que ahora, es más complica­do para ellos sacar el sustento de los suyos: “Eso está mal porque eso es el sustento, dónde vamos a vender si aquí  es donde trabajamos. Ahorita andan con la policía dando vueltas y vueltas para que la gente no se ponga a trabajar, no hay trabajo de por sí, de dónde va a salir para comer”.

Y agregó: “Es que parece que no quieren que les ensu­cien su tren, ya hasta la gente que se quedaba a dormir ahí la quitan, los corren, ya a los indigentes los corren. En la mañana los quitan, ¿sabe por qué?”.

A través de Página 24 le envió un llamado a la presidente municipal María Elena Limón, a la que pidió sensibi­lidad pues no tienen otra fuen­te de ingreso más que la venta de sus mercancías: “Lo que le mandamos a decir es pues que haga paro, que haga paro porque pues ella sí tiene para comer, pero los demás no, que no sea injusta”, dijo.

En tanto, Lourdes, una em­pleada de uno de los locales de la Plaza Camichines, dijo que aunque han mejorado “un poco las ventas”, en realidad, aún no son suficientes para el pago de servicios y ren­tas: “Mire ya ha mejorado un poco, ya hay más gente, pero todavía está bajo, entonces to­davía falta. Ahorita ya ha ha­bido un poco más de viajeros, eso es lo que nos está ayudan­do un poco”.

Agregó que la presencia de los ambulantes han bajado sus ventas, algo que esperan, pueda corregir el ayuntamien­to.

“Claro que sí, eso nos mer­ma, pero pues qué hacemos, aquí se pagan rentas, servi­cios como el agua, la luz, de todo se paga y los ambulantes no”.

En tanto, Juan Ramón Gar­cía, un vendedor de la tradi­cional bebida conocida como tuba, lamentó que haya tantas restricciones para ellos como ambulantes, aunque dijo que de cualquier manera tratan de seguir trabajando.

“Mira, si te pones fijo, es cuando no permiten, pero si por ejemplo vienes de viaje y traes tu mercancía y alguien te pide, tú agarras, se la vendes y te puedes retirar, es decir, no fijo, el ambulante camina, yo por ejemplo paso cuatro veces al día”, indicó.