El daño ocasionado debe resarcirse: Miguel Zárate

La mala planeación, la corrupción y el despilfarro de esta obra generaron problemas estructurales en decenas de viviendas, además del cierre de miles de negocios de Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque por donde pasa el derrotero, detalló el regidor tapatío por el PAN

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Por todo lo que ha dejado a deber en estos años de su construcción, el regidor del PAN en Guadalajara, Miguel Zárate Hernández solicitó al gobierno de Jalisco llevar a cabo la creación de un padrón de afectados por la línea 3 del tren ligero.

En conferencia de prensa semanal, el regidor detalló que este padrón debe incluir no sólo a comerciantes afectados, sino a vecinos e inmuebles en general en los municipios de Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque.

Pugnó por entrarle a hacer este recuento y ver de qué manera se pueden solucionar las afectaciones, ya que la línea 3 ha sido un monumento a la mala planeación, a la corrupción y el despilfarro.

“Es lamentable que luego de seis años de construcción no exista el acercamiento con los vecinos afectados, y que aún no se haya elaborado un padrón para responder a cada una de las familias que vio perdido su patrimonio sin mayor explicación. El daño ocasionado debe resarcirse”.

Dijo que de los más de dos mil días de construcción los comercios del centro histórico de Guadalajara tuvieron pérdidas de 750 millones de pesos hasta enero del 2020. Esto, agregó, significó una afectación a más de 2 mil 500 personas que perdieron sus empleos, sin contar el daño ocasionado a inmuebles particulares como en la zona de Alcalde Barranquitas, o en edificios patrimoniales como el templo de San Francisco y el Museo del Periodismo.

Señaló que desde el inicio de su construcción la obra estuvo plagada de múltiples irregularidades, como el haber hecho caso omiso a las voces de expertos tapatíos que se pronunciaron por un sistema constructivo como el de la las líneas 1 y 2, y no por la tuneladora; así como entregar el proyecto a empresas extranjeras que realizaron subcontrataciones y que culminó con la evidencia de material de baja calidad como los neoprenos.

“Esta obra debe quedar como un recordatorio de lo que ya no podemos volver a permitir. Guadalajara necesita continuar con la expansión y mejora de su sistema de transporte público, pero sin arruinar la vida de sus habitantes”.

El edil recordó las propuestas que ha hecho para mitigar parte del problema ocasionado a jaliscienses, como los descuentos al impuesto predial, mismos que reconoció como insuficientes, por lo cual llamó a que desde el ayuntamiento tapatío, y los gobiernos federal y estatal impulsen programas de recuperación económica para reactivar las zonas afectadas, y que quienes lo perdieron todo tengan nuevas oportunidades de emprender y construir un patrimonio.