El gobierno de Ismael del Toro contra la libertad de expresión

Elementos de la comisaría de Guadalajara impiden realizar labor periodística en la vía pública

Por Rafael Hernández Guízar

El edificio ilegal de ocho pisos se ubica en la calle la Mar Tirreno, en la colonia Country Club de Guadalajara/Foto: Rafael Hernández

El edificio ilegal de ocho pisos se ubica en la calle la Mar Tirreno, en la colonia Country Club de Guadalajara/Foto: Rafael Hernández

Policías del Ayuntamiento de Guadalajara agredieron a uno de los reporteros de Página 24, trataron de arrestarlo injustificadamente por tomar fotografías en la calle a una obra que se construye violando los planes parciales. Se trata de un edificio de ocho pisos, en la calle la Mar Tirreno, en la colonia Country Club de Guadalajara.

Al filo de las 17:30 horas, este reportero fue interceptado por una patrulla de la policía auxiliar del estado y la patrulla G-1409 de la comisaría tapatía.

Los municipales, que viajaban a bordo de la patrulla G-1409, se bajaron en plan amenazante y de inmediato lo pusieron contra la patrulla exigiendo que sacara todo de sus bolsillos para revisarlo de forma arbitraria e ilegal.

Una vez que metieron mano por todos los bolsillos, en plan amenazante le exigieron a este reportero que dijera de dónde iba, que me identificara, que les mostrara mi acreditación de prensa, lo cual también es ilegal, pues los policías municipales no tienen la facultad legal de exigirlo.

Al pedirles que guardaran la calma y que se condujeran con educación, se me dijo que me iban a llevar a la comisaría porque estaba tomando fotos y videos, y que era ilegal. Al pedirles que fundamentaran y motivaran su dicho, es decir, que me dijeran específicamente qué delito se podría configurar, me dijeron que ninguno, pero que en esa colonia había gente a la que no le gustaba que anduviera en la calle y que me tenía que retirar de esa colonia.

Literalmente me corrieron de la colonia con el amague de que de no irme, me llevarían detenido.

Asimismo, en todo momento, con el trabajador de la obra trataban de hacerle notar que estaban trabajando, lo cual constatamos por dicho de uno de los mismos policías quien me indicó: “Mira borra las fotografías, para que luego no digan que no hacemos la chamba”.

Incluso, pretendían averiguar en qué vehículo me desplazaba para verificar si tenía o no algún reporte de robo, o cualquier otra cosa “sospechosa”, así me lo hicieron saber cuando les dije que iba a pie.

Lo anterior constituye una violación a los derechos humanos, pues según la Constitución mexicana, en el artículo 16 constitucional, se señala que nadie puede ser molestado en su persona, documentos, o posesiones sino en virtud de un mandamiento escrito y expedido por una autoridad pertinente que funde y motive el hecho, es decir, sólo a través de una orden expedida por un juez donde vengan los supuestos y fundamentos que se violan puede realizarse una detención o acto de molestia.

Asimismo, podría configurarse el delito de abuso de autoridad, que según el Código Penal para el Estado de Jalisco, hay castigo para los servidores públicos que violentan los derechos humanos en ejercicio de sus funciones.

“Mira borra las fotografías, para que luego no digan que no hacemos la chamba”
-Policía de la patrulla G-1409