Toma horas lo que antes se hacía en minutos

Son enormes los periodos que tienen que esperar los ciudadanos para obtener actas de nacimiento u otros documentos en el registro público de la propiedad

Por Rafael Hernández Guízar

El registro público de la propiedad es una locura, pa­gar por un acta de nacimien­to y obtenerla, es un proceso que puede tomarle a una per­sona hasta cuatro horas de fila, algo que antes no excedía más de 20 minutos.

Con las nuevas medidas de seguridad sanitaria im­puestas por el gobierno esta­tal, el acceso está restringido, las personas deben hacer filas enormes, que incluso rodean el edifico y superan dos cua­dras a la redonda.

Para acceder al edificio y pagar por alguno de los ser­vicios que ahí se “dan a la ciudadanía”, hay que llegar desde antes de las nueve de la mañana para esperar que a las 10 –hora en que abren el servicio al público– puedan obtener una ficha que les per­mita formarse.

“Es una cosa espantosa, ayer (lunes) me tardé dos ho­ras y no llegué, se me hizo la hora en la que tenía que entrar a trabajar y mejor me tuve que ir, entonces nada más perdí la mañana y mi tiempo, eso ya nadie se lo recupera a uno. Ahora sí pude hacerlo pero ya fueron dos días que tuve que estar aquí y todo porque vamos a tramitar el juicio de mi papá que se mu­rió y pues son unas cosas que necesitamos, entonces pues ni modo, qué hacemos, pues aguantarnos yo creo porque no nos queda de otra”, dijo el señor Alberto Rosas, uno de los usuarios entrevistados ayer por Página 24.

Nosotros mismos fuimos a comprobar lo que se de­nunció a nuestra redacción. Acompañamos a una persona que entregó unos oficios por los cuales había que formarse en la recaudadora para pagar. Desde el momento en que lle­gó al edifico hasta que salió, tardó tres horas.

Sin embargo, no logró ter­minarlo. Faltó entregar dichos recibos de pago en el archivo, algo en lo que el tiempo es­timado era de al menos una hora más de fila.