Muchos de ellos sin cubreboca, salen para actividades no esenciales

Por Elizabeth Ríos Chavarría

A partir de la tarde es común ver a familias enteras y hasta adultos mayores, muchos de ellos sin respetar las medidas básicas de seguridad como el uso del cubrebocas o aplicar la sana distancia, lo que podría repercutir en un aumento de casos de coronavirus en la Zona Metropolitana de Guadalajara/Foto: Francisco Tapia

A partir de la tarde es común ver a familias enteras y hasta adultos mayores, muchos de ellos sin respetar las medidas básicas de seguridad como el uso del cubrebocas o aplicar la sana distancia, lo que podría repercutir en un aumento de casos de coronavirus en la Zona Metropolitana de Guadalajara/Foto: Francisco Tapia

Cada vez se está más cer­ca del límite para que en Ja­lisco se presione el botón de emergencia, sin embargo, ni con ello parece disminuir la movilidad en la ciudad, pues día con día son más las per­sonas que transitan por las calles no necesariamente para lo esencial.

El centro histórico de Guadalajara es un claro ejem­plo de ello, pues, tal cual se ha visto las últimas semanas, cada vez es mayor el número de personas que se ven deam­bular, ya sea para pasearse o reposar en alguno de los puntos de descanso por sobre Paseo Fray Antonio Alcalde, a pesar de que la recomenda­ción de autoridades en torno a quedarse en casa sigue más vigente que nunca.

“Muchos de nosotros sali­mos porque tenemos que tra­bajar, pero vente a mediodía y verás cómo llega de gente, con niños, a comerse una nieve, a sentarse por donde puedan, como un día normal, pues”, explicó Jesús, locatario del primer cuadro de la ciudad.

Si bien el flujo de visitan­tes es constante durante todo el día, a ciertas horas es cuan­do más gente se ve, por lo que a partir de la tarde es común ver a familias enteras y hasta adultos mayores, muchos de ellos sin respetar las medidas básicas de seguridad como el uso del cubrebocas o aplicar la sana distancia.

De manera particular se concentran en Alcalde, des­de los Dos Templos hasta el Santuario, en parte también porque zonas como Plaza de Armas, la Rotonda o los al­rededores del ayuntamiento tapatío están acordonados con cintas amarillas o vallas metálicas.

Esto último, en un afán de las autoridades por evi­tar que la gente se quede más del tiempo debido en la zona. No obstante, esto no ha dado del todo resultados y como prueba de ello las inmediaciones del merca­do Corona, pues ayer lució lleno de gente luego de que alguien arrancara las cintas amarillas que impedían el paso por la zona.

“Nada los detiene ya, an­tes como que sí había poquito miedo pero ya casi no. Uno a veces tiene que decirle a la gente que se ponga el cubre­bocas bien si quiere entrar, como si no supieran que hay reglas”, agregó por su par­te Lorena, encargada de una tienda de ropa.

Hasta el corte del domin­go 16 de julio, Jalisco regis­traba 40 mil 587 contagios acumulados, así como 2 mil 16 decesos por coronavi­rus. Además, y de acuerdo a los parámetros planteados por el gobierno estatal, para aplicar el botón de emergen­cia, se lleva el 29 por ciento de ocupación hospitalaria, mientras que la incidencia semanal de casos llegó a 354 por cada millón de ha­bitantes. El tope para ambos casos es del 50 por ciento y 400 casos respectivamente.