Ni el administrador ni el gobierno tapatío tienen interés en arreglarlo: Locatarios

Por Rafael Hernández Guízar

El gobierno de Ismael del Toro está dejando caer los mercados municipales; ejemplo de ello es el Cuarto Centenario, ubicado en los alrededores de Enrique Díaz de León, Federalismo y Jesús García. Cuando llueve, cae más agua adentro que afuera y los pasillos del lugar se convierten en ríos/Foto: Francisco Tapia

El gobierno de Ismael del Toro está dejando caer los mercados municipales; ejemplo de ello es el Cuarto Centenario, ubicado en los alrededores de Enrique Díaz de León, Federalismo y Jesús García. Cuando llueve, cae más agua adentro que afuera y los pasillos del lugar se convierten en ríos/Foto: Francisco Tapia

En el mercado Cuarto Centenario de Guadalajara las lluvias son más fuertes y dañinas dentro que fuera, sentenciaron ayer locatarios muy molestos por las omi­siones del ayuntamiento ta­patío.

En este mercado, el tem­poral de lluvias ha causado estragos en las mercancías de los locatarios y su mo­biliario, pues hay una gran cantidad de goteras que per­miten que el agua inunde los pasillos.

“Pues sí, como dicen, llueve más aquí adentro que afuera, y sí es peligroso, porque aquí vienen muchas personas de la tercera edad, ya nosotros mismos esta­mos viejos, y un resbalón por ejemplo, una caída y ahí queda uno”, dijo una de las locatarias entrevistadas.

La problemática ha sido señalada al administrador del mercado y al mismo ayunta­miento de forma directa, sin embargo, han hecho caso omiso a estas peticiones.

“El administrador no hace nada, viene nomás y se sienta y cobra, es todo lo que hace porque ya se le ha dicho, ni modo que sean ciegos y no vean que hay el montón de goteras y que en la mañana cuando llegamos tenemos que andar barriendo el agua y trapeando por seguridad”, dijo otro de los locatarios en­trevistados.

“La cosa se podría arre­glar fácil, incluso hasta con una pistola de silicón, o po­niéndole otra lámina encima porque no es nada complica­do, nosotros lo haríamos pero está muy alto el techo y pues no tenemos las escaleras que se necesitan para poder arre­glarlo”, agregó.

–¿Pero hace poco que les arreglaron el mercado?

–Pues sí pero no hicieron nada por el techo, y sí les di­jimos que era muy importan­te que vieran lo de las lámi­nas porque se mete el agua, pero no les importó, entonces pues qué hacemos si les deci­mos a los del ayuntamiento y no hacen nada, les decimos a los de la administración y tampoco, ahora pues oja­lá que el nuevo director de Mercados haga algo, pero pues quién sabe porque aquí no ha venido nadie a ver qué necesitamos.

Pero no sólo es esto. Una de las locatarias que vende comida al interior de este mercado, dijo que a las gote­ras se suma el dolor de cabe­za de la parte administrativa, pues para arreglar la situación legal de muchos locatarios se piden dádivas, es decir, dine­ro que no ingresa a las arcas del ayuntamiento, sino que se quedan en los bolsillos de particulares según expuso.

“Pues lo que le queremos decir al director de Mercados es que a ver si él es diferente que los otros, porque pedían mochada, y ahora sí que de­pendiendo de la persona es lo que pedían”, denunció.

El mercado se ubica en el barrio de La Capilla de Jesús, entre las avenidas Fe­deralismo y Enrique Díaz de León, muy cercano al centro de la ciudad. Hace falta que se reparen las goteras, que se refuerce la vigilancia y que aclaren la situación legal de varios locatarios, así como dar entrada a más personas para que puedan abrir todos los puestos y así, haya una mayor oferta de productos.