Toman baldíos de la zona del Parque Morelos, critican vecinos

Por Rafael Hernández Guízar

Sucia y desagradable luce la zona del Parque Morelos, en el centro de Guadalajara, donde decenas de indigentes se han asentado en los lotes baldíos que se hicieron para asentar la fallida Villa Panamericana. Pese a las quejas de vecinos, el gobierno de Ismael del Toro no hace nada/Foto: Francisco Tapia

Sucia y desagradable luce la zona del Parque Morelos, en el centro de Guadalajara, donde decenas de indigentes se han asentado en los lotes baldíos que se hicieron para asentar la fallida Villa Panamericana. Pese a las quejas de vecinos, el gobierno de Ismael del Toro no hace nada/Foto: Francisco Tapia

Vecinos y comerciantes de los alrededores del Par­que Morelos en Guadalajara lamentaron que en el ayun­tamiento hagan poco por evitar que una gran canti­dad de indigentes se hayan instalado en los terrenos baldíos que pertenecen al gobierno estatal.

En los alrededores del parque, los predios que que­daron como terrenos baldíos tras la adquisición del go­bierno estatal y del munici­pal para la construcción –en aquel momento– de la Villa Panamericana y que a la postre quedaron en desuso, se han instalado decenas de indigentes que causan serios desmanes, desde agresiones hasta atentados al pudor.

José Guízar, uno de los trabajadores de la nevería La Fuente, la más tradicio­nal de este sitio, dijo que es desesperante lo que pasa, pues el ayuntamiento ha he­cho caso omiso de esto.

“Mira esto tiene más de tres años, todo tiene desde que empezaron a derribar edificios para hacer la Ciu­dad Digital, pero poco a poco cuando la gente ve la manera de quedarse en estos lugares la gente se va que­dando, y el problema más fuerte es por la noche por­que pasa la gente y está muy oscuro, y luego a la gente le da miedo que ven a la bola de fulanos drogándose y eso (sic)”.

Agregó que la policía municipal ya no hace nada; es más, se niegan a siquiera reprender a los indigentes.

“El detalle es que la po­licía ya no les dice nada, hay un cabrón loco que se pone a tomar y anda dañan­do carros y pasa la gente y les da de golpes, y cuando le hablas a la patrulla te dicen que no pueden hacer nada porque lo tienen que agarrar en el acto, la verdad es que no hacen nada. Aquí ya nos perjudicó una vez ese cuate al quebrarnos un vidrio de la vitrina y nadie hizo nada”.

Por ello, hizo un llamado al alcalde Ismael del Toro, al que instó para que den un uso distinto –al fin– a estos pre­dios baldíos.

“Pues lo que les decimos es que vengan, que hagan algo con esos predios que es­tán solos, que los usen de es­tacionamiento o algo que sa­que provecho y más que nada que nos dé provecho también a nosotros, porque sólo nos perjudica”.

Por su parte, Alexa Tejeda, otra de las entrevistadas, dijo que el olor es fétido y el as­pecto insoportable.

“Esto afecta la imagen de las nevería porque hay mucha gente que la verdad se siente mal de estar así, porque está muy sucio, huele feo, hacen del baño ahí, huele a orina (…) la verdad es que es algo que sí está afectando mucho al negocio y ojalá que sí vi­nieran del ayuntamiento a ver esto”, sentenció.