Así respondió a exigencia de vecinos de Valle los Molinos

Mientras tanto, la ciudad satélite ubicada al norte de Zapopan “es un desierto de incertidumbre, sin agua y sin esperanza a la vista”

Por Rafael Hernández Guízar

Ante la falta de agua debido a supuestas fallas en el sistema de bombeo, habitantes de este fraccionamiento hicieron una manifestación y cerraron la circulación de la carretera a Colotlán. El problema no ha sido resuelto y analizan escalar la protesta/Foto: Especial

Ante la falta de agua debido a supuestas fallas en el sistema de bombeo, habitantes de este fraccionamiento hicieron
una manifestación y cerraron la circulación de la carretera a Colotlán. El problema no ha sido resuelto y analizan escalar la protesta/Foto: Especial

Habitantes del fracciona­miento Valle de los Molinos en Zapopan padecen la falta de agua potable, arremetieron contra el alcalde Pablo Lemus Navarro.

Desde hace días, los habi­tantes de este apartado frac­cionamiento que se ubica sobre la carretera a Colotlán se quedaron sin el vital líqui­do debido a presuntas fallas en el sistema de bombeo, el pasado viernes hicieron una manifestación y cerraron la circulación de la carretera. El ayuntamiento les envió cinco cisternas para alrededor de 100 mil personas.

“Nos quedamos sin agua y qué hicieron, pues nos man­daron unas cisternas con agua para que vayamos con una cu­beta a agarrar lo que podamos y ya, ya así nos quedamos porque en el ayuntamiento no nos quieren dar ayuda, porque les vale madre lo que pasa acá, y aquí es donde se ve las mentiras de Pablo Le­mus porque siempre ha dicho que Zapopan es la Ciudad de los niños, pues bueno, quere­mos decirle que aquí hay mi­les de niños, y que estos niños no tienen agua y que se están enfermando”, dio el señor Francisco Aldama, uno de los inconformes que denunció esta situación a la redacción de Página 24.

“Ciudad de los Niños pero de los niños con sed y de los niños que no tienen agua para bañarse ni para ir al baño, eso es lo que nadie dice. Entonces no sabemos si lo que quieren es que vayamos a acampar en el ayuntamiento, que nos me­tamos a bañar en la fuente de la presidencia o si hay que ir a hacer plantón a Casa Jalisco, nosotros no vamos a dudar en hacer lo que tengamos que ha­cer para que esto se resuelva porque nos prometieron que se iba a arreglar a más tardar el miércoles, pero pues parece que no va a pasar nada porque tuvieron cuatro años para ha­cer que esto funcionara y no lo hicieron, menos lo van a hacer ahora que ya se van. Si Pablo Lemus quiere ser go­bernador pues hay que pensar bien si votamos por él porque si no puede con los problemas de Zapopan, menos va a poder con los del estado”, agregó.

Justamente el pasado sába­do, se convocó a una junta por parte de los colectivos que se tienen en este fraccionamiento para tratar de llegar un acuer­do, qué sería lo que haría como medida de protesta próxima ante la falta de agua.

Sin embargo, Francisco Aldama resaltó que hace falta comunicación de las autorida­des a los colonos pues no ha pasado siquiera una camione­ta con perifoneo para darles una fecha cierta en la que pu­diese estar resuelto el proble­ma. Todo lo que los vecinos saben, es por los comentarios de otros vecinos, algunos por cierto, que se presumen como cercanos al alcalde Pablo Le­mus Navarro.

“Son tiempos de pande­mia del COVID-19 y el vital líquido es fundamental para la higiene personal y la lim­pieza general. Aquí la comu­nicación entre gobernados y gobernante es inexistente y se rumora por medio de la regidora Gabriela Cárdenas que el problema es grave y se pide paciencia, claro que esto no es información oficial. En Valle de los Molinos, en la Ciudad de los Niños, existe la necesidad del agua pero tam­bién hay apatía, conformismo y silencio indolente de gober­nantes y gobernados. Valle de los Molinos es hoy un desier­to de incertidumbre, sin agua y sin esperanza a la vista”.

Por el momento, pese a que vayan pipas, los vecinos no cuentan con aljibes ni cis­ternas para el almacenamien­to de agua pues es parte de los lineamientos de construcción con que fue edificado el frac­cionamiento.

La mayoría se queda sin agua, ni siquiera para las ne­cesidades más apremiantes.