Ni siquiera se dignan hacer aclaración: Afectado

Por Rafael Hernández Guízar

El señor Jaime Díaz Ochoa, en la colonia Las Gabrielas, del municipio de Tonalá, denunció que mes a mes se le acumula una gigantesca deuda con la empresa prestadora del servicio de agua; aunque ha intentado remediar la situación, no lo han atendido/Fotos: Francisco Tapia

El señor Jaime Díaz Ochoa, en la colonia Las Gabrielas, del municipio de Tonalá, denunció que mes a mes se le acumula una gigantesca deuda con la empresa prestadora del servicio de agua; aunque ha intentado remediar la situación, no lo han atendido/Fotos: Francisco Tapia

Sin servicio de agua pero con deuda de 72 mil pesos vive el señor Jaime Díaz Ochoa, en la colonia Las Ga­brielas, del municipio de To­nalá.

Y es que desde hace 10 años habita una finca que le prestaron en la calle López Cotilla de dicha comunidad, donde no ha contado con ser­vicio, y pese a que acudió al SIAPA (Sistema Intermunici­pal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado) para tratar de aclarar el problema no ha tenido ningún tipo de ayuda.

“Me llega el recibo del agua y no tenemos servi­cio. Lo veo mal porque es muy complicado vivir así, por ejemplo, tengo muchos árboles y no puedo ni regar­los, se me mueren a cada rato los árboles. Tengo que pagar por pipas de agua, me cuesta 450 pesos cada pipa que tengo que estar pagan­do para tener agua y pues así no se puede”.

Al abrir la llave del agua en esta casa no sale más que aire. Pese a que es inconsti­tucional cortar el servicio de agua potable, el SIAPA lo hizo.

“Llega el recibo y dicen que es porque dejaron el servi­cio puesto, y el recibo está lle­gando en más de 70 mil pesos, a mí se me hace una injusticia. Yo me pongo de modo que me pongan el servicio y les pago hasta mil pesos por mes, pero que me den el servicio, pero dicen que tiene que ir el pro­pietario y pagar el adeudo que tiene. Ahorita está verde todo porque ha llovido, pero cuan­do no, cuando es tiempo de secas, pues imagínese”.

Debido a la falta de comu­nicación con el dueño, este ciudadano no ha podido re­solver el problema.

Ahora, debe comprar pipas de agua potable para poder hacer vida en el inmueble que le fue prestado y por ello, hizo un llamado al SIAPA para que le ayuden a hacer algún tipo de convenio que le permita no sólo contar con la dotación del vital líquido, sino, aligerar la carga que mesa mes se va generando en perjuicio del in­mueble.